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vendredi 15 mai 2020

No hagas de ti un proyecto: ¿Por qué la pandemia no es tiempo para la Superación personal?

No hagas de tí un proyecto: ¿Por qué la pandemia no es tiempo para la Superación personal?

He estado viendo muchos boletines, artículos y textos de amigos hablando sobre aprovechar todo el tiempo libre en casa que todos tenemos como resultado de la pandemia.
El consenso general parece ser que desde que todos estamos en casa 24/7 ahora, ¿por qué no aprender un nuevo lenguaje, ganar una nueva habilidad o solo más auto-realización, las versiones en forma de nosotros mismos?
Parece que he recibido más de 60 correos de sanadores, maestros y autores, todos animándome a unirme a meditaciones y clases. Y mientras aprecio sus esfuerzos y revelaciones, siento como si estuviéramos perdiendo el ritmo aquí.
Nosotros como una sociedad pasamos de 0 a 60, o mejor - en este caso - de 60 a 0 en el lapso de cerca de una semana. La actitud pública pareció ir desde "el virus no nos afectará, estaremos bien" a "todos se instalan durante muchas semanas o meses y no dejan su hogar". Las cosas parecían seguras... y entonces no lo eran.
Aunque el trabajo continúa para algunos con suerte entre nosotros, todo lo demás ha llegado a un chirriante alto. Las visitas con amigos y familia, los eventos comunitarios, el entretenimiento, comer en restaurantes y para algunos incluso salir de su hogar.
Es importante hacer una pausa y reconocer que toda nuestra realidad se ha transformado fundamentalmente, tanto colectivamente como individualmente, en un lapso de días. Estamos atascados en nuestros hogares cuando hace dos semanas la mayoría de nosotros podía salir y operar libremente sin mucho cuidado por nuestra salud. Parece como si hubiéramos entrado a una realidad alternativa en la cual estamos 1) físicamente limitados, 2) aislados socialmente, 3) inciertos respecto al futuro y 4) cada una de nuestras elecciones particulares tiene enormes riesgos y la posibilidad de graves consecuencias.
Y así, tenemos esta fase existencial, casi fanática, de superación personal. Para mí, esto tiene un trasfondo de abnegación. Como si al decir "todo está bien", y encarnar el cliché, entonces tal vez el mundo volvería a su lugar otra vez.
Pero hay pérdida, hay duelo, y hay miedo que llega con lo que estamos experimentando ahora. Negar estas emociones es negar la realidad de la situación y negarnos a nosotros mismos. Esta es mi experiencia y comprender que estas emociones de incomodidad acecharán en el fondo, demandando nuestra atención, hasta que las reconocemos y procesemos, por nosotros mismos y juntos.
Estoy aquí para animar a una pausa, para dejar que todo se decante. Quiero invitarnos a bajar la velocidad y reconocer la tragedia y las dificultades que nos han sucedido - para recibir el golpe. Hay un trauma colectivo tomando lugar y ahora mismo se siente como que no estamos dispuestos a estar con él. Pero a lo largo de décadas de investigación psicológica y experiencia, somos sensatos.
Así que mantén presencia en tus emociones. No hagas nada por un momento. Mira lo que está presente en tu interior. Trata de no distraerte 24/7 a menos que necesites hacerlo - lo que muchos de nosotros hacemos. Si tienes la capacidad de sostener un espacio para tí mismo, para sentirte molesto frente a la situación sin  escalarla, entonces hazlo. Por tí mismo y por todos nosotros. Porque de otra forma estamos operando desde la distracción, apaciguamiento y negación. No desde la presencia y la sabiduría.
Si hay tristeza, miedo, ansiedad, terror, incertidumbre o todas las anteriores, permite que esas emociones estén ahí. Nómbralas para tí mismo, siéntelas en tu cuerpo. Entonces, danza, mueve, canta, crea, corre, escribe, golpea almohadas, llora - has lo que sientas que expresa lo que tienes adentro. Y si necesitas ayuda para enfrentarlo, llama a un amigo en quien confíeso o a un profesional de la salud mental.
En conclusión, la distracción es un pacificador práctico y efectivo, nos permite ganar distancia de forma segura de lo que está sucediendo. Yo también la utilizo cuando no puedo hacer frente a la vida - mi lista de Netflix lo atestigua. De todos los vicios, es bastante inocuo y no debería ser demonizado, especialmente en moderación. Pero eso tampoco resuelve lo que nos aflige. Negar lo que sentimos, incluso a nosotros mismos, nos lleva más lejos de la verdadera conexión con nosotros mismos y con los demás. 
Así que se real y vulnerable contigo mismo. Admite lo que está sucediendo en tu interior y si se siente bien, compártelo con otros.
Entonces, haz lo que se sienta bien. No te fuerces a tomar animación en plastilina o mandarín, o cualquier otra cosa. No hagas de ti un proyecto. No finjas, frente a tí o frente a otros, que eres cualquier otra cosa de lo que eres - humano y muy probablemente asustado. 
Respira. Siente. Supera el día. Y repite. Es suficiente por ahora.

Fuente: https://www.elephantjournal.com/2020/03/now-is-not-the-time-for-self-improvement-being-with-the-trauma-of-pandemic/

vendredi 10 mai 2019

Cuatro tipos de duelo de los que nadie te habló - Sarah Epstein MFT

Y por qué es importante que los llamemos duelos.

La palabra duelo ha venido a ser entendida solamente como una reacción a la muerte. Pero esa comprensión obtusa fracasa al abarcar el rango de experiencias humanas que crean y disparan el duelo. Aquí cuatro tipos de duelo que experimentamos y que no tienen nada que ver con la muerte:

1. Pérdida de identidad: Un rol o afiliación perdida. 

Algunos ejemplos:
- Una persona atravesando un divorcio que siente la pérdida de no ser más una "esposa"
- Un sobreviviente de cáncer de seno que duela la sensación de feminidad perdida después de una mastectomía doble
- Un nido vacío que lamenta la pérdida de identidad de paternidad en su forma más directa.
- Una persona que pierde su trabajo o cambia de carrera y hace el duelo de una identidad perdida.
- Alguien que deja un grupo religioso siente la pérdida de afiliación y comunidad.
Siempre que una persona pierde una identidad primaria, duela un sentido perdido de sí mismo. Tienen el trabajo de hacer el duelo a quien ellos pensaron que eran y eventualmente crear una nueva historia que integra la pérdida en su narrativa personal. En algunas instancias, la identidad se siente robada, como en los casos en la que la persona que se siente sorprendida por un divorcio y la sobreviviente de cáncer. Para estos individuos, el duelo puede sentirse compuesto por la falta de control que tienen en la decisión. Otros escogen perder una identidad como en el caso de cambiar careras o dejar una comunidad religiosa. Aunque esto puede sonar más fácil, esos individuos pueden sentir el duelo compuesto por la ambivalencia de escoger dejar algo que ellos también lamentarán. Pueden sentirse con menos derecho a su duelo y pérdida de sentido de ser porque la decisión fue auto-impuesta.

2. Pérdida de seguridad: El sentido perdido de bienestar físico, emocional y mental.

Algunos ejemplos:
- Sobrevivientes de traumas físicos, emocionales o sexuales que luchan para sentirse seguros en la vida diaria.
- Familias experimentando desalojo e inestabilidad de vivienda que se sienten desprotegidos e inestables.
- Hijos de parejas divorciadas que duelan la pérdida de seguridad en la familia "intacta" (aunque no lo articulen de esta forma).
- Miembros de una comunidad que encontró violencia se sienten desestabilizados e inseguros.
- Una persona que descubre la infidelidad de su compañero romántico, puede sentirse emocionalmente insegura en la relación.
En un nivel básico, experamos sentirnos seguros en nuestros hogares, nuestras comunidades y nuestras relaciones. La pérdida del sentido de seguridad, ya sea física (después de un robo) o emocional (después de un amorío) puede hacer que el mundo de una persona se sienta claramente inseguro. Los síntomas de pérdida pueden incluir una sensación de hipervigilancia incluso en la ausencia de peligro o insensibilidad. Para muchos, especialmente quienes sufren del Desorden de Estrés Postraumático, la insensibilidad y la hipervigilancia ocurren intermitentemente. Para los sobrevivientes del trauma, violencia e inestabilidad, esa sensación de seguridad interna puede sentirse dificil de restaurar, incluso si las circunstancias se estabilizan. Adicionalmente, para sanar el trauma, el individuo tiene la tarea con el duelo de la sensación de seguridad y aprender a reconstruirla.

3. Pérdida de autonomía: La habilidad perdida para gerenciar la propia vida

Algunos ejemplos:
- Una persona con una enfermedad degenerativa que duela la pérdida de habilidades físicas o cognitivas.
- Un adulto mayor que ya no es capaz de cuidarse por sí mismo, que duela su declive (esto puede también estar ligado a una sensación de pérdida de identidad como un miembro contribuyente de la sociedad).
- Una persona experimentando un revés financiero que siente una pérdida del sentido de autonomía al depender de la ayuda de otros.
Este tipo de duelo afecta el núcleo de la necesidad de cada persona de manejar su cuerpo y su vida. La pérdida de autonomía dispara un duelo de la pérdida de la sensación de control y la lucha para mantener una sensación de ser. En casos de enfermedad y discapacidad, autonomía perdida (a menudo, pérdida de identidad) marca cada paso que toman. Nuevas formas de declive invitan al duelo por la pérdida de independencia y de habilidad para funcionar. Una persona que sufre un profundo revés financiero puede experimentar esa misma sensación de pérdida, se manifiesta como sentir que sus opciones se reducen, junto con una sensación de fracaso o desespero. Tienen la tarea de duelar esas pérdidas y reconceptualizar quienes son frente a estas limitaciones.

4. Pérdida de sueños o expectativas: Tratar con esperanzas y sueños que no se cumplen.

Algunos ejemplos:
- Una persona o pareja que lucha con la infertilidad.
- Un estudiante sobresaliente que lucha para encontrar su lugar en el "mundo real".
- Una persona cuya trayectoria profesional no refleja sus expectativas.
- Una persona cuya comunidad toma un giro político en una dirección no deseada.
Este tipo de duelo se caracteriza por una sensación profunda de desorientación. La mayoría de nosotros caminamos con una visión de cómo se desarrollarán nuestras vidas y cómo esperamos que el mundo opere. Cuando un individuo o pareja lucha para concebir y el estudiante que lucha para abrirse camino en el mundo puede experimentar una sensación de fracaso que agrava el proceso de duelo. Pueden encontrarse a ellas mismas comparando sus procesos y resultados con otros. Los cambios políticos inesperados pueden llevar a la pérdida de sentido de la realidad asumida y el sentido de estabilidad de creer que comprenden cómo funciona el mundo.

Restaurando la palabra duelo a su lugar apropiado

Las pérdidas de identidad, seguridad, autonomía y expectativas son todas pérdidas que traen un sentido de duelo. La pena y el duelo como un marco puede ayudarnos a cada uno de nosotros a superar un momento o capítulo de caos con la gentileza que damos a los dolientes. El doliente recibe compasión y tiene derecho al enfado, a la tristeza, al entumecimiento, la desorientación y la sanación no lineal. La palabra duelo caracteriza la realidad interna del proceso de manera precisa y legitima y y concreta el proceso para nosotros mismos y los demás. 
Mientras muchos experimentan los reveses y tragedias de la vida con duelo y tristeza, muchos sienten que no tienen derecho a la palabra.

Así que te doy permiso.
Puedes duelar.
Puedes lamentar tu pérdida.

jeudi 30 juin 2016

Ontología de las Pérdidas - Roxana Gravano

Una frase: “hay una grieta en todo, es a través de ella por donde pasa la luz”
Intentamos tapar esas grietas y es precisamente por allí por donde pasa la luz.
Las pérdidas son algo que nos convoca a todos. Todos hemos experimentado el perder algo que no queremos perder.
Una gran conversación: ¿Cómo abrazamos esas pérdidas?
Muchos procesos de coaching tienen relación con caminar el viaje de lograr abrazar pérdidas que tenemos.
¿Cómo mirar y entender ese lugar vulnerable y frágil?
Cada uno de nosotros abraza las pérdidas de manera única. Sin embargo, hay algunos movimientos comunes, que suelen ocurrir en los procesos de duelo y de pérdida.
Conectarnos con el espacio de la pérdida significa acercarnos a sensaciones de dolor.
Es difícil ponerle nombre a esa pérdida, a esa vulnerabilidad… le ponemos otros nombres…
Es fundamental que podamos conectarnos con la pérdida como fenómeno humano.
Hemos aprendido a vivir los espacios de pérdida de manera única.
¿Cómo acompañamos estos procesos? Son acompañamientos únicos y especiales.
¿Qué podemos escuchar allí?
Parte del movimiento que podemos escuchar y que tiene que ver con nuestra experiencia es la Negación. Algo ocurre, es importante para mí…
Los seres humanos tenemos muchas estrategias para tener la ilusión de que esa sensación que estoy viviendo puede desaparecer.
Intentamos dar explicaciones, para desconectarnos del hecho de que eso que era importante para mí, desapareció o va a desaparecer.
Hay explicaciones intelectuales, como cuando perdemos una relación que nos importa. Que “la relación no iba para ningún lado”, que “esto iba a terminar de todas formas”.
Parte de lo que nos constituye como humanos, son los espacios lingüísticos. Las explicaciones nos cuidan de entregarnos a lo que duele, mirarlo de frente, de conectar con un lugar de dolor.
Necesitamos escucharlas como un lugar muy sano. Negamos porque es una manera de cuidarnos.
Como Coaches, darnos cuenta de que como seres humanos, esta etapa es realmente importante y acompañar el mundo explicativo de esta persona.
Otro movimiento que podemos esperar, cuando frente a esto que yo pierdo, me conecto con el espacio de la Rabia, Ira, Enojo… todo lo que tiene que ver con oponerme a lo que está pasando.
Es un espacio muy natural, en la forma en que los seres humanos nos enfrentamos a las pérdidas. Oponernos, buscar responsables… como una manera de poder sostenernos en el dolor que nos produce la pérdida.
La sensación de injusticia y de rabia, por cómo pasaron las cosas y porqué es tan injusto, algo que no debería haber pasado.
Es una descarga de energía necesaria y como Coaches debemos saber escucharlo, es importante que ocurra. Muchas veces no tenemos con quién conversar desde ese lugar…
El espacio de una sesión de coaching es un lugar fundamental, para que la persona se tome el tiempo necesario para poner afuera todo lo que necesite.
Las pérdidas habitan en nuestro cuerpo, por eso no tienen unas lógicas lineales que podamos entender. La persona debe tener permiso de expresarse.
Los dos movimientos, Negación y Rabia, pueden estar ocurriendo al mismo tiempo.
Parte de lo que ocurre es que muchas de nuestras pérdidas comienzan a estar vinculadas con nuestras pérdidas anteriores. Podemos tener reacciones “sobredimensionadas” a eventos, es porque se empiezan a tocar otras pérdidas. Empiezan a salir de la transparencia más cosas que son importantes para nosotros.
Otro movimiento frente a las pérdidas es el espacio como de la Negociación, del Regateo… y “si yo le hubiese dicho”… o “si yo hubiese hecho esto”… o “si le hubiera pedido perdón”…
Tener esta conversación es una manera de tener una ilusión, de ponerle pausa a la conexión con el dolor… “qué hubiese pasado si”… te saca del presente…
Muchos, en los momentos de pérdida, comenzamos a tener una conversación que nos pone como responsables… y de alguna forma nos acerca a la culpa… Es otra forma de caminar más lentamente… para acercarnos a la experiencia de esto que estamos perdiendo, de esto que ya no va a estar.
Aprender a escuchar el regateo o la negociación, es como un auto-reclamo. Es tener la ilusión de que si hubiéramos hecho algo distinto, a lo mejor esto no hubiese pasado.
Otro movimiento tiene que ver con la Tristeza frente al proceso.
A los seres humanos nos da mucho miedo entrar a ese lugar… imaginamos que si entramos es posible que no salgamos de allí… puede ser algo muy difícil…
¿Cómo acompañar la tristeza, el dolor o las lágrimas? Es esencial permitir que el cuerpo haga lo que necesita hacer. El movimiento de la Tristeza honda en los procesos de pérdida o de duelo es necesario para poder acceder a un espacio de sanación.
La tristeza es la conexión con lo que nos importa, es una de las maneras en las que honramos lo que nos importa, a la gente que amamos y deja de estar, amamos nuestra salud, las relaciones que tuvimos y perdemos… es el proceso que nos permite dimensionar lo grandioso y lo importante que ha sido eso por lo que estoy derramando las lágrimas.
La tristeza es un lugar ceremonial donde honramos lo que perdimos y expresamos lo que eso significa para nosotros. El camino no es pasar por el ladito de la tristeza… o pasar rapidito… Al hacer esto, no permitimos que el cuerpo haga lo que tiene que hacer: Conectarse con la tristeza y honrar lo que tiene sentido y es maravilloso para nosotros en la vida.
El siguiente movimiento es el de Aceptación… no es necesariamente que me gusta lo que ha pasado, que esté cerrado y finalizado…
La manera lineal de ver los procesos ontológicos humanos no nos permite darnos cuenta de cómo volvemos circularmente… no hay proceso de pérdida que tenga un punto final.
La aceptación no es un punto de llegada… es un lugar en el cual puedo abrazar con mayor paz lo que ocurrió…
Puedo decir: “no está, lo extraño profundamente, lo voy a recordar muchos momentos en mi vida, me voy a conectar con el profundo deseo de que esté al lado mío y sin embargo puedo continuar con mi vida, seguir eligiendo y decidiendo qué quiero para mi vida.”
No quiere decir que esté chuleado, el proceso que significa que el otro no esté…
El Coach aprende a acompañar a las personas en procesos que no tienen un punto final. Pueden llegar nuevamente momentos de Rabia, Negociación, Tristeza… Aceptación… El acompañamiento en los procesos de pérdida no es lineal. Todos los movimientos son necesarios para el cuerpo.
Como Coaches necesitamos revisar nuestros procesos de duelo.
·      ¿Cuál es mi manera de abrazar mis procesos de duelo?
·      ¿Cómo es la manera en que abrazo el perder algo que no quiero perder?
Darnos permiso de saber que en algún momento pueden seguir pasando cosas, sentires en relación a este proceso de pérdida.
¿Cómo puedo estar con eso que está pasando? Acompañar ese lugar en el que el Coachee está. Sin esperar que la persona esté en un lugar determinado… 
En esos momentos de pérdida, lo más importante es sentirse profundamente escuchados. Las personas que nos aman no saben muy bien cómo pueden acompañarnos… escuchamos frases como “hay que ser fuerte”, “todo pasa por algo”, “todo va a estar bien”, “vas a tener un aprendizaje”… en un primer momento, cuando estamos conectados con esta pérdida, lo que en realidad necesitamos es poder tener una conexión profunda con otro ser que pueda estar ahí con lo que nosotros estamos, no necesitamos que nos saquen de allí, no necesitamos una solución, necesitamos sentirnos conectados, sentirnos menos solos.
Hay sensación de vacío y soledad, necesitamos sentirnos escuchados. Este es el gran regalo que los espacios de coaching pueden ofrecer. No hay ningún lugar al que llegar como Coach…
Permitir las lágrimas, dejar que el cuerpo se exprese realmente. Llorar es un espacio de energía animal. El cuerpo aprende a estar muy restringido. Hay espacios momentos para poder expresar… Confiar en que si la persona pudo llorar… no hay necesidad de hablar.
·      ¿La escucha no tiene que ver con el amor?
·      ¿Qué se requiere para diseñar espacios de escucha? Para sentarse con otras personas a llorar juntas cuando se tienen tristezas profundas? 
·      ¿Cómo vivir las tristezas más grandes en soledad?
Hemos aprendido a vivir nuestra tristeza en pudor, para que no sea vista.
El coaching puede generar ese lugar de intimidad, donde el coachee tenga la experiencia de compañía. Cada proceso es único y es individual.
¿Cómo vivenciamos lo que nos importa?
¿Cómo nos aferramos a lo que amamos y le damos sentido?
Nos permite ver-conocer al Coachee en dos aspectos:
(1) Ser “ser humano” – a partir de lo que te cuenten
(2) ¿Qué lo mueve, qué tiene propósito y sentido para él?
Los seres humanos necesitamos contar, necesitamos decir, muchas veces con mucho detalle… necesitamos poder honrar lo que pasó, una de las formas es relatar las historias compartidas y repetirlas.
Como Coaches necesitamos abrir los espacios para que cuenten sus historias con todos los detalles, una y otra vez… comprenderlo como la manera de honrar lo que sienten, darle valor… poder escuchar que eso es una belleza.
La necesidad de traer a la memoria recuerdos, sensaciones, lo que nos gustaba y lo que no nos gustaba. Como una manera de generar un ritual desde la palabra y poner en el mundo todo lo valioso que eran para nosotros. Necesitamos generar el espacio para que eso pase. Un espacio donde poder dejar ir.
Como Coach “no estás solo”, ese lugar donde está, está bien, es el lugar necesario, es donde tiene que estar. 
Hemos visto 5 movimientos y espacios de escucha para el Coach, es lo que vamos a estar escuchando cuando acompañamos estos procesos de pérdidas.
Vivimos procesos de pérdida en los cambios.
Elegir que queremos que suceda algo en nuestra vida implica que cerremos otras etapas, que dejen de existir otras cosas. Implica despedidas a lugares de pertenencia, de vínculo, de identidad.
Reconocer que cambiar significa perder, que hay cosas que van a dejar de estar. Muchas veces lo que viene es maravilloso, pero también implica una pérdida.
Nos movemos, vamos cambiando, elegimos, nos tomamos un momento en decir estoy feliz con el cambio y sin embargo esto ha significado… extrañar, dejar de hacer, soltar…
Conquistar algo significa perder algo más. Es muy importante escuchar este espacio cada vez que se trata de conquistas. ¿De qué nos vamos a despedir?
Darle espacio, honra y conexión a muchas cosas que tienen que ver con nuestra historia y elecciones pasadas.
Dos miradas:
(1) Cuando la vida nos arrebata algo que no deseamos, algo que no esperábamos que tiene que ver con cosas que no queremos perder. Generalmente tenemos una ilusión de control… lo más conmovedor para nosotros no está en nuestras manos, esto nos pone en un espacio de fragilidad y vulnerabilidad
(2) La otra mirada, es saber que cambiar significa perder. Cada elección ha significado renunciar, perder algo para hacer ese camino. Movernos significa perder…
¿Cómo en nuestro linaje hemos transitado las pérdidas?
Hay movimientos que son más fáciles. Hay movimientos que no son tan accesibles.
No hay una manera en la cual “tengamos” que hacer este proceso.

Declarar al otro que “no estás solo”, “aquí estoy yo”
Mirarse: ¿cómo he abrazado yo mis pérdidas? y ¿cómo puedo acompañar al otro?
Las pérdidas son nuestras compañeras de vida. Todos dejamos cosas para movernos…
Las pérdidas son un fenómeno humano muy necesario. Las pérdidas son territorio de nuestro día a día. Nos cuesta verlas como algo natural en nuestro proceso.
Como Coach no es necesario buscar lugares de llegada.

Los movimientos presentados se fundamentan en el trabajo de Elisabeth Kübler-Ross
Los movimientos son espacios de seguridad … parte del acompañamiento es respetar esos movimientos, son lugares de refugio. ¿Cómo construimos nuevos lugares de refugio para nuestros coachees?
Parte del trabajo del coach, es no-juzgar, “esa es su caverna”, “allí se siente seguro”, ¿Cómo lo acompaño a probar otras cavernas? Para que tenga posibilidad de otros lugares dónde estar.
Los procesos personales nos brindan nuevos lugares…
La invitación sería, “quiero mostrarte este lugar, ¿hay algo allí para ti?” El tema es que el coachee tenga la posibilidad de elegir. Conocer muchas cavernas…
La invitación es presentar nuevas cavernas…

Los procesos de pérdida no son puntuales, hay tantas interconexiones que se dan.
Tener un lugar seguro donde podamos decir – no quiere decir sacar conclusiones…
Solo decir, “éstas han sido mis grandes pérdidas, no están cerradas para mí”. De esto quiero hablar, no sé porqué en este momento… es algo de lo que pasa ahora.

Ansiedad es sentir que algo no muy bueno para mí puede pasar… está relacionado con el miedo. Tener la sensación de que hay que estar alerta porque algo puede pasar. Es la falta de confianza básica, sensación de insuficiencia… de que hay algo que falta…
Somos parte de un momento histórico ansioso que vive la humanidad. Nada de lo que hacemos es suficiente.
Qué significa la ansiedad del coachee… conversar, qué es lo que está comprendiendo como ansiedad, cuál es la conversación, cuáles son los temores más profundos, que puede estar relacionado con otras cosas. Las pérdidas generan mucho temor…

Comprender nuestros movimientos son espiralados… no puedo decir que algo finalizó… porque no sabemos… la belleza de saber que algo es tan importante en la existencia que cada cierto tiempo vuelve… la idea de linealidad es ilusoria… al verlo así, no logramos honrar lo que nos importa.
Es caminar, aún con el dolor…

¿Qué tanto espacio yo doy a lo que siento?
Creemos que nuestra existencia es lineal, que es A o es B. Que es 1, 2, 3 o 4… que no puede ser 2 y 4 a la vez… y nuestro ser no funciona así… El espacio de nuestro ser es cíclico y es circular…
Lo nuevo, la oportunidad y el espacio de pérdida…
No tengo que pelear para estar en un lugar o en otro…
La gratitud es una práctica muy bella…
El espacio de pérdida y de nostalgia puede existir también.
El desafío es aceptar lo que estoy sintiendo en paz. Sin necesidad de elegir algo y negar algo sobre una experiencia que está siendo para mí.
Todo eso es lo que estoy siendo hoy… en meses puede ser distinto!
El gran desafío es abrazar eso que estoy siendo, sin tener la sensación de que hay algo de lo que estoy sintiendo que no debería ser así.
Eso tiene que ver con la linealidad…
No es excluyente: puede ser agradecida y extrañar- no hay contradicción …
El momento presente es todo eso. “Eso estás siendo tu hoy”…
Poder estar en el presente es abrazar, honrar todo eso que somos, que es incoherente, mezclado y contradictorio… Es muy costoso querer negar cosas para tratar de estar bien.

“yo sé que esto terminó”
Si algo nos importa, vamos a intentar cuidarlo hasta el último momento.
Cuánto está dispuesto a esperar, si está en paz, si no es un quiebre- si quiere que esto sea distinto…
Reconocer, asumir y abrazar los espacios de pérdida en las relaciones: cada persona tiene sus tiempos.
“yo se que el no me ama lo suficiente como yo necesito ser amada”, después de decirme esto puedo tomar decisión.
¿Qué es eso que necesito decirme?
A veces nos demoramos un tiempo… desde un lugar lineal desconociendo cuál es el movimiento que mi ser tuvo que hacer para tomar una decisión.
Es necesario validarnos y ser compasivos con nosotros. “Este es el tiempo que necesité para hacer esto… no se si fue mucho o fue poco… estos son mis tiempos y está bien. Yo vivo mis movimientos y mis campos.”
Gran parte de nuestra tarea es regalarnos más compasión. Siempre hacemos los cambios que necesitamos. A veces somos muy duros con nosotros.
Como coach: “está bien, eso es lo que pasó, ¿en qué puedo ayudarte ahora?”
Nosotros mismos hacemos nuestro viaje más duro … La pregunta es qué quieres?
Trabajemos para ver qué hacemos, qué necesitas para tomar esa decisión.

Notas conferencia de ICF Colombia: La Ontología de las Pérdidas
Como acompañar los procesos de perdidas en Coaching
Las perdidas son un fenómeno humano, a lo largo de la vida vivimos duelos de eventos que no deseamos que dejen de existir para nosotros. De alguna manera ser seres humanos es aprender a abrazar las perdidas como una forma de sostener nuestra vida.
La manera de vivir la ontología de las perdidas es única para cada ser humanos y aprender a acompañar estos procesos es clave para tu maestría como coach.
Aprender a Escuchar distinciones como coach en los procesos de perdidas no es únicamente el dominio de la muerte, es poder experimentar la ontología de las perdidas en el dejar una casa, ser abandonados, perder una relación, no tener tiempo para los hijos, envejecer, perder el trabajo, cambiar de país, perder oportunidades, no conseguir un ascenso, etc.
Esta conversación tiene como propósito que conozcas los movimientos del proceso ontológico de perdidas para poder acompañar a tus coachees entendiendo la manera única y personal de cómo se viven estas experiencias humanas.