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mercredi 12 janvier 2022

Teatro de presencia social en la Educación

La Educación es un punto de acupuntura mayor para el cambio. La investigación de Ricardo Dutra es primariamente en educación. Colegas Ingvild Overland y Heather Huggins están comprometidas en la investigación sobre el Teatro de Presencia Social y ambientes de aprendizaje. Ingvild trabaja con niños y profesores tanto en Noruega como en China. Heather enseña teatro a jóvenes inmigrantes recientes en el sistema de colegios comunitarios en Nueva York. Ellas y otros contribuyen al desarrollo del Teatro de Presencia Social como una metodología de investigación en educación.

En el capítulo once hablé sobre nuestro trabajo con el Sistema de Escuelas Públicas en Los Angeles. Ricardo, Adam Yukelson y yo ofrecimos talleres para profesores y también llevamos prácticas de Teatro de Presencia Social a los estudiantes en el Complejo de Aprendizaje Diego Rivera. Al final de nuestro tiempo allí, realizamos entrevistas con la directora de una de las escuelas y con algunos de los estudiantes, utilizando una versión adaptada de la entrevista micro-fenomenológica.

La micro-fenomenología está basada en el trabajo del biólogo neurocientífico Francisco Varela y ahora llevada adelante por la investigación de Claire Petitmengin. El método de entrevista apoya la habilidad de la persona para evocar y entonces describir detalles minuciosos de su experiencia vivida que usualmente pasan desapercibidos. Es lo suficientemente difícil atender con precisión lo que notamos, pero aún más desafiante atender a cómo lo notamos o el darse cuenta en sí mismo. 

La micro-fenomenología soporta los procesos de investigación del Teatro de Presencia Social que indagan dentro del cambio desde Bloqueo a movimiento y desde la orientación ego hacia la consciencia eco sistema.

Incluso el más pequeño número de entrevistas que pudimos realizar en el Complejo de Aprendizaje Diego Rivera reveló parte del impacto de nuestra visita en la escuela. La directora habló sobre el momento cuando miró las fotos y las palabras de los estudiantes en Bloqueo y sintió la presión enorme que ella y el sistema de escuelas estaban poniendo en los estudiantes, que ya estaban bajo tremendo estrés desde sus vidas en hogares de pobreza y violencia, la amenaza de deportación, luchas con el idioma Inglés y relaciones con los pares. Aunque era consciente de las dificultades de sus estudiantes, ella tuvo de repente una experiencia sentida de cuán severamente el sistema de educación estaba fallándoles y la necesidad de una educación para incluir más que simplemente el logro académico.

Un estudiante contó una simple historia sobre esperar una entrevista de trabajo. Dijo que mientras esperaba estaba desplomado en su silla y sacudiendo su pierna. De repente recordó algo del taller sobre encuerpar su Escultura 2. Recordó la postura y la sensación de confianza que sintió cuando estaba en esa postura. Esta memoria lo hizo sentarse derecho y le ayudó a sentirse más calmado y estable. Otro estudiante dijo que su escultura de Bloqueo liberó algo para él y que como resultado estaba tratando de expresarse a sí mismo más en su familia y en la escuela. Estas historias no son sobre sistemas de cambio masivos, sino que revelan que pequeños gestos representados y vistos por otros tienen el poder de efectuar una transformación.

Herramientas de Investigación: La Postal y el Mapa de Viaje

La Postal y el Mapa de Viaje son dos herramientas que aumentan nuestra capacidad de comprender mejor el viaje desde la Escultura 1 a la Escultura 2 y también de articular el proceso de cambio con mayor precisión. Fueron creadas como formas de recopilar datos en el proceso, como instrumentos para ayudar a los participantes a integrar su experiencia. También ofrecen una manera de pensar sobre medir el impacto de las prácticas en la creación de buenos ambientes de aprendizaje.

Ricardo ha desarrollado un protocolo de reflexión para los estudiantes utilizando cámaras Polaroid. Los estudiantes se reúnen en grupos de cinco para reflexionar sobre dónde en su vida escolar se sintieron desafiados o bloqueados. A medida que cada uno muestra la forma de su cuerpo de su Bloqueo a los demás, un miembro del grupo toma una foto Polaroid de su Bloqueo. Cada estudiante pega la foto a un lado de una “postal” que le entregamos. En el otro lado, ellos dan un nombre a su Bloqueo, y entonces le pedimos al Bloqueo que les escriba un mensaje. Les pedimos que miren su situación de bloqueo como a un amigo que necesita de su ayuda. Les preguntamos, “¿Qué es lo que el Bloqueo quiere decirte?” Les pedimos que comiencen el mensaje con “Querido (nombre)”, como lo harían si escribieran a un amigo.

Las fotografías, los nombres que dan a las imágenes y los mensajes nos dan una ventana hacia los patrones de bloqueo de los estudiantes. Aprendimos qué tanto les gustaba a los estudiantes trabajar con cámaras y cuán dispuestos estaban para compartir sus desafíos en grupos pequeños. Los estudiantes se beneficiaron en muchas formas. En sus pequeños grupos, los estudiantes reportaron que ellos se dieron cuenta que no estaban solos y que había una forma de compartir sus problemas con los demás y recibir el apoyo de los pares. Dijeron que la práctica y las postales les permitieron sentirse seguros para apreciarse uno al otro. Reportaron que no podían discutir temas personales con sus familias y que no querían acudir al consejero escolar. La práctica presentó otra opción para ellos. Describí en el capitulo once el proceso de Campo de Resonancia Social que mejora aún más la experiencia de los estudiantes del cuerpo social de apoyo y el campo social.

El Mapa de Viaje, primero creado por los estudiantes, nos dio un conjunto más detallado de datos sobre el movimiento del cuerpo social desde la escultura de Bloqueo del grupo a la Escultura 2. Un estudiante tomó una foto del Bloqueo del grupo y entonces tomó una segunda foto de su Escultura 2 – donde la primera escultura se movió. Estas fotos fueron pegadas a un dibujo de la forma U, y los estudiantes respondieron a las indicaciones que estaban escritas sobre el dibujo. El Mapa de Viaje brindó más consciencia a los estudiantes comprometidos en el proceso y ellos pudieron articular los detalles de su experiencia más claramente. Se hicieron conscientes de que la totalidad del sistema debe cambiar para que la transformación ocurra y que no se trata de que un individuo bloqueado haga los cambios sólo. Las indicaciones nos permitieron mirar más cercanamente el cambio en el campo, comparar respuestas y buscar patrones. 

Cuando los bailarines y diseñadores crearon nuevas formas para hacer investigación de la acción y la estética juega un rol mayor, sabemos que no estamos simplemente investigando lo que es sino que estamos investigando lo que aún no ha sucedido. Investigamos no solamente para obtener conocimiento, sino también para obtener sabiduría que puede apoyar a millones de personas en el planeta que aspiran a crear un sistema armonioso y saludable Beuy – una aparente imposibilidad en medio de una pandemia, incendios forestales y tormentas embravecidas, violencia racial, desigualdad económica, estrés emocional intenso y locura política. Celebramos investigación que contribuya a hacer posible lo imposible.


Fuente:  Teatro de Presencia Social: El Arte de Hacer un Movimiento Real - Arawana Hayashi pág. 206

mercredi 25 août 2021

El Desempeño del Liderazgo: Campo de Danza

Si proviene de la nada, cualquier cosa que se haga es natural, y es verdadera actividad. – Shunryu Suzuki, en Mente Zen, Mente de Principiante


Performance es una palabra tan interesante. Tristemente, a menudo se asocia con sensaciones desagradables, ansiedad, ser juzgado o ser puesto en apuros en una forma negativa. En las artes escénicas, nos acostumbramos a distinguir la práctica o ensayo de la presentación. En los 1970s, escuché la expresión ahora algo trillada, “La vida no es un ensayo general”. La expresión puede ser trillada, pero nos recuerda que vivir es un performance. Estar presente y mostrarse plenamente en la vida puede ser visto como una presentación. Por supuesto, no quiero decir ser artificial o exhibirse. Me refiero a mostrarse genuinamente y plenamente como somos – y permitir que los demás nos vean y nos experimenten.

Aprendí la práctica de performance que se convirtió en el Campo de Danza a mediados de 1970 con Lee Worley, presidenta retirada del Programa de Estudios de Teatro en la Universidad de Naropa y sostenedora de las enseñanzas del Teatro Mudra. Ella describió en su libro Viniendo de la Nada: El Arte Sagrado de Actuar. Lee ofreció la práctica llamada Presentarse a Si mismo a la Audiencia como una manera de cultivar presencia y sensación de ser. Aprendí esto como una parte de mi entrenamiento en hacer una entrada en el escenario, hablar espontáneamente y salir del escenario. Adapté esta forma como una práctica de movimiento de tres partes. El énfasis estaba en la consciencia del espacio abierto (que incluía la audiencia) desde la que el movimiento surge.

La primera vez que ofrecí el  Campo de Danza a un grupo de ejecutivos en Vermont, hicimos la práctica afuera, en una bella arboleda. Era una práctica para animar la consciencia de espacio que sacó a la luz la naturalidad y la confianza incondicional del presentador. Dos pinos creaban las locaciones de entrada y salida del escenario. Estar en la naturaleza nos animó a levantar nuestra mirada y conectar con una sensación mayor de espacio. Peter Senge comenzó a llamar la práctica el Campo de Danza, y el nombre pegó. Los gestos surgieron del espacio abierto del no saber – desde el campo. A menudo las vacas de Highland en Escocia venían al borde de la pastura y nos miraban.

Dejar ir y dejar llegar

En el proceso U, el gesto o la acción entre sentir y presenciar es llamado dejar ir. Sentimos nuestro alrededor y dentro de nosotros mismos, y entonces dejamos ir nuestros pensamientos y memorias y nos abrimos al momento presente. Al atender totalmente el momento presente, presenciando, sentimos la posibilidad para la acción – el futuro emergente. En el Campo de Danza, dejamos ir cualquier idea pre-planeada de lo que podríamos hacer y dejamos llegar un gesto que surge de esa apertura.

Naturalidad

En nuestra vida en el trabajo y comunitaria, muchos de nosotros somos llamados a levantarnos y presentarnos frente a un grupo de personas sentadas delante de nosotros. Podemos proyectar un sin fin de interpretaciones descargadas de nuestras experiencias pasadas sobre esta estructura social familiar. La persona en frente puede ser un profesor, un sacerdote, un conferencista, un artista, un gerente, un político, un facilitador o un líder. Como parte de la audiencia, puede ser un estudiante, un feligrés, un miembro de la audiencia, un asistente a una reunión, un trabajador. La persona de pie parece estar en una posición de autoridad. El o ella es superior a mi, literalmente, al estar de pie mientras yo estoy sentado. La experiencia me dice que la persona que está de pie podría estar ofreciendo o vendiendo información, direcciones, entretenimiento o inspiración. Y yo, sentada con los demás estoy recibiendo. En una sociedad consumista, se sigue que si la persona que está de pie está vendiendo, entonces yo soy un comprador. Y estoy autorizado para juzgar, evaluar si estoy obteniendo lo que vale mi dinero, si la presentación vale mi tiempo y mi atención. 

Esta actitud, predominante en una sociedad transaccional, no conduce a la creatividad colaborativa. El Campo de Danza nos invita a dejar ir las interpretaciones convencionales de esta configuración social en particular. Nos ofrece una oportunidad para suspender nuestras formas habituales de interactuar con la relación actor-audiencia y nos invita a un campo social co-creativo. Dirige nuestra atención al hecho de que siempre estamos co-creando una realidad social con los demás y que podríamos cambiar nuestra forma de interactuar, de tal forma que se crea un ambiente holístico en lugar de uno fragmentado. Cuando esto sucede, el gesto de quien está de pie puede surgir desde la naturalidad, desde la ausencia de restricción cohibida. La experiencia del espectador es también natural, surgiendo desde la sensación colectiva de curiosidad genuina y calidez.

La clave, como en todas nuestras prácticas, es la consciencia del todo y una sensación de apreciación. Vemos la bondad en las personas. Tanto quien está de pie como los que están sentados están libres del sentimiento de separación y de desigualdad de poder. Se hacen conscientes de que juntos pueden crear una experiencia abierta y compartida de posibilidad. Pueden dejar caer la mentalidad de nosotros y ellos y expandirse en una sensación de totalidad colectiva.

Espontaneidad

Cada gesto de quien está de pie es un movimiento verdadero desde el espacio abierto, desde la nada. El gesto es fresco, orgánico y poderoso. No es exactamente auto-expresión, aunque es único y personal. Expresa tanto la vulnerabilidad como la fuerza de esa persona. Los que están de pie se experimentan a sí mismos en esta situación altamente visible. Ellos sienten la presencia del grupo y el espacio total – la apertura de la experiencia. Ellos no necesitan cerrar su experiencia con preconcepciones superpuestas y memorias viejas. Ya sea que estemos de pie, frente a un grupo de personas sentadas o que estemos sentados con alguien de pie frente a nosotros, no saltamos a una conclusión. Podemos relajarnos, abrirnos, y reconocer que nuestros gestos surgen desde esta apertura social co-creada.

Incomodidad

Cuando practicamos la Danza de los 20 minutos o el Dueto, hacemos una pausa entre movimientos para estar con el no-saber. Los movimientos son espontáneos, basados simplemente en cómo se siente el momento presente. Cuando estamos en un grupo practicando el Campo de Danza, inevitablemente algunos se sienten cohibidos o sienten pánico escénico debido a que la práctica no es familiar y estamos en el centro. La mente habitual que descarga nos dice que estamos siendo juzgados, que tenemos que protegernos a nosotros mismos de alguna forma – protegernos de ser vistos. Cuando eso sucede, la instrucción es simplemente notar ese sentimiento y traerlo con nosotros.

Genuinamente, no sabemos lo que va a suceder o lo que vamos a hacer. Entramos al espacio y esperamos que nuestro movimiento surja. Hay un gran valor en no saber. El no saber puede manifestarse como incomodidad o incertidumbre, incluso pánico. Le damos la bienvenida a lo que sea que sintamos. Nada ha salido mal. Lo dejamos ser. Incluso desarrollamos un apetito por esta clase de incertidumbre. Podemos experimentar apertura amplia en este momento de leve pánico. Podemos sentir que la alfombra de seguridad ha sido jalada bajo nosotros. Y aún podemos sentir nuestros pies sobre el piso, un buen sentido de lo que está a nuestras espaldas y permitimos que nuestras antenas sensoras se expandan en el espacio. Ese momento de incomodidad contiene inmensa belleza y poder. La incomodidad es autenticidad. El valor de la incomodidad – no saber que haremos después- es la base de la creatividad genuina.

Jo Ha Kyu

El principio de tiempo en todas las artes escénicas tradicionales japonesas se llama Jo Ha Kyu. Jo es un “comienzo organizado”. Ha es “ruptura”, como en un espejo destrozado en muchas piezas. Kyu es una “conclusión rápida”. Esta secuencia es experimentada en el teatro Japonés, en una aceleración del ritmo casi imperceptible desde el comienzo al final. El tiempo no llega a un clímax y después a un desenlace como en la música clásica o teatro occidental. Comienza de una manera organizada y entonces continúa en una variedad de direcciones. El final simplemente es el resultado de dejar ir. El final es el resultado natural del comienzo y el centro. No puede ser controlado o cambiado. Avanza libremente.

En el teatro Noh Japonés, no hay una cortina que baje al final de la presentación. El shite, carácter principal, simplemente sale rápidamente por medio del hashigakari, el puente detrás del escenario. Se mueve fuera de la vista de los espectadores – tal vez hacia algún otro reino. Al final de una presentación Gagaki, los músicos interpretan la música mientras la audiencia deja el teatro.

La forma de Campo de Danza puede desarrollarse como una serie de frases de movimiento. Un bello momento en uno de los programas avanzados de Teatro de Presencia Social fue ver a cada persona ofrecer una danza de tres frases con un poema de tres líneas. Cada frase comenzaba sin plan, pero podíamos sentir una gracia profunda en la aceleración sutil del ritmo que sucedía rápidamente. Los finales eran simplemente una invitación a abrirse más.

Recibir

El performance es un intercambio, un proceso de dar y recibir tanto para el que ofrece un gesto y quienes son testigos. Es una conversación no verbal, tal como el Dueto. Hay una apreciación mutua y un respeto positivo por la gentileza básica de cada persona. La forma del Campo de Danza permite una pausa después del gesto de cada persona y antes de que la persona salga. Hacer un gesto es similar a hablar, si estuviéramos usando palabras. Frecuentemente, sin embargo quien está de pie hace un gesto e inmediatamente sale sin esperar a recibir, sin escuchar una respuesta. La respuesta no significa indicar si a las personas les gustó o no les gustó lo que fue ofrecido, y ese es a menudo el punto de referencia de quien se expresa. Pero la práctica no se trata de cómo obtener auto-confirmación. 

En la pausa después de que ofrecemos nuestro gesto, estamos esperando sentir que nuestro gesto fue recibido. Si esperamos con apertura y sin sensación de expectativa, experimentamos una atmósfera de respuesta sutil. Y esa respuesta es nutritiva. Recibimos contribuciones a la sostenibilidad personal y colectiva. Esto confirma la conexión humana profunda que todos tenemos con los demás. La comunicación cierra el ciclo de retroalimentación de dar y recibir. Los gestos en sí mismos desaparecen en el espacio, pero dejan detrás una cualidad de resonancia y saber. Los espectadores han tenido una experiencia. Los gestos de cada persona en el Campo de Danza enriquecen y transforman el campo social. Hemos sido testigos de esto una y otra vez. La gentileza básica del colectivo es palpable en el espacio.

Instrucciones para la práctica y la reflexión

Cree un espacio similar a un escenario y audiencia localizando sillas en un semicírculo, preferiblemente frente a una pared vacía, que servirá como telón de fondo. Las sillas en cada extremo del semicírculo que están más cerca de la pared, por lo menos a dos metros de distancia de la pared. El área frente a las sillas es el escenario. Cada persona comienza la practica sentándose en las sillas, como una audiencia, simplemente mirando al escenario vacío al frente de ellos.  

1. La persona sentada en un extremo del semi-círculo (la primera persona) se levanta y camina al lado del espacio del escenario que está más cerca de su silla.

2. Primera persona: Camina directamente al centro del espacio y gira para estar frente a la audiencia y permanece de pie.

3. Siente su presencia encuerpada (pies sobre el piso, cabeza hacia el cielo, parte de atrás del cuerpo) y siente todo el espacio, el campo social. No concentra su atención en personas individuales. Mantiene los ojos suaves con presencia en la parte posterior del cuerpo. Permanece allí hasta que tiene una sensación del campo social completo.

4. Personas sentadas: Notan su experiencia social encuerpada. Permiten que los pensamientos se vayan y permanecen presentes a la experiencia.

5. Persona de pie: Gira y camina con presencia para salir del escenario en el lado opuesto al lado por el que entró.

La forma es que las personas alternen lados. La primera persona entra por un extremo y entonces sale por el extremo opuesto. La siguiente persona entra por el lado donde la anterior persona salió y entonces procede a salir por el lado opuesto al que entró. Y continúa así, de un lado a otro.

6. Segunda persona: Se levanta de la silla en el otro extremo del semi-círculo, en el lado por el que la primera persona salió. La primera persona; vuelve a la audiencia en semicírculo y se sienta en la silla que la segunda persona ha desocupado. La Segunda Persona: Va al extremo del escenario más cercano a la primera persona y repite la secuencia: camina al centro del espacio escenario, enfrenta a la audiencia, espera la experiencia, gira y sale del escenario por el extremo opuesto desde el cuál entró. La tercera persona se levanta cuando la segunda persona deja el escenario. La segunda persona se sienta en la silla desocupada. 

7. La tercera persona repite la práctica, y esto continúa hasta que todos hayan tenido la oportunidad de ser la persona de pie caminando.

8. Cuando todos han completado su práctica de pie caminando, los miembros del grupo reflexionan sobre sus experiencias como persona de pie caminando y como audiencia sentada.

A continuación, se repiten los pasos, con cada persona ofreciendo una frase de movimiento. El proceso para entrar y salir es el mismo: caminar desde el extremo del escenario al centro, girarse de frente a la audiencia, y completar la práctica girando y caminando para salir. Sin embargo, esta vez, cuando están de pie en el centro, cada persona ofrece una frase de movimiento que surge desde atender al campo social y al espacio abierto de no saber. El gesto o actividad surge espontáneamente, sin planeación. Al final de la frase de movimiento, es importante mantener la forma final durante unos segundos: entonces volver a estar de pie, hacer una pausa por varios segundos y una vez más sentir el campo antes de salir.

La práctica puede ser desarrollada en múltiples frases de movimiento y puede incluir palabras habladas siempre que los gestos y las palabras surjan del campo de apertura y no sean pre-planeados o el resultado de un sentido estrecho de auto-expresión. Surgen espontáneamente desde la consciencia del espacio abierto de emergencia y desde el campo social. La práctica es seguida por una reflexión grupal sobre lo que cada miembro notó estando de pie

Fuente:  Teatro de Presencia Social: El Arte de Hacer un Movimiento Real - Arawana Hayashi pág. 172

vendredi 20 août 2021

Cartas de Lenguaje estético

Es difícil transmitir la calidad de la experiencia no-verbal en palabras. Con el propósito de apoyar el proceso de reflexión, Ricardo Dutra y yo creamos un conjunto de cartas que llamamos Cartas de Lenguaje Estético. Estábamos interesados en encontrar formas para aumentar la claridad de percepción. También reconocimos que las personas estaban familiarizadas con y a menudo hablaban desde un marco de referencia psicológico o emocional. Buscábamos un lenguaje fresco que atrajera la atención y expresara los patrones en capas en el campo social. Sentimos que un lenguaje estético tomado del diseño visual y las artes en movimiento podría extraer la calidad sentida de estos patrones.

Con los participantes en los programas avanzados de Teatro de Presencia Social, hicimos prototipos y recibimos múltiples rondas de retroalimentación sobre las cartas. Diseñamos las cartas entorno a una estructura de tres niveles. Las treinta y seis cartas están divididas en Estructura Visible (manifestación física), Estructura Relacional (experiencia sentida) y Estructura Profunda (calidad de la atención). Las cartas fueron entradas que trajeron pensamiento y lenguaje frescos al proceso de reflexión.

Fuente: http://www.ricardo-dutra.com/presencing-institute


Estructura Visible

Las doce cartas de Estructura Visible llaman la atención a lo que vemos. Pensamos que somos observadores, pero es notable de qué tanto no nos damos cuenta en nuestros contextos diarios. Al atender lo que es visible en la aldea, nos damos cuenta de las elecciones que nosotros y los demás hacemos simplemente sobre un nivel de hacer-físico. Una carta dice Centro & Periferia. ¿Había más actividad en el centro o en los bordes? ¿Prefiero un lugar sobre el otro? Otra carta pregunta qué Estructuras Sociales aparecieron. Otra carta dirige la reflexión sobre los Limites, otra sobre Proximidad. ¿Elegí estar más cercano a los demás o dejar distancia entre nosotros? Elevamos nuestra habilidad para simplemente ver las cambiantes estructuras visibles que son creadas y disueltas a través de la práctica de la Aldea.

Estructura Relacional

Las doce cartas de Estructura Relacional están diseñadas para profundizar nuestra habilidad para co-sentir. Nuestra sensación de la aldea, o la calidad sentida de ella, influye nuestras elecciones – cómo nos comprometemos y en qué nos involucramos. Las cartas Atracción a, Desinterés en o Aversión a nos ayudan a discernir actividades y lugares que dan la bienvenida de aquellos que, por cualquier razón, son menos cautivadores. La carta nos recuerda a todos nosotros que las tres experiencias – gustar, desagradar y no preocuparse – aparecen en la Aldea. Nuestras elecciones crean relaciones que son nuestra realidad social. Las cartas profundizan nuestra habilidad para sentir y articular el tono de la sensación de la experiencia.

Estructura Profunda

Las doce cartas de la Estructura Profunda nos invitan a investigar nuestra conciencia – la fuente desde la que operamos. Nuestra consciencia puede abrirse a no saber (representado por la carta Apertura) y a lo que quiere emerger, y puede ser limitada por Comportamiento Habitual. Las cartas Sorpresa y No Saber llaman nuestra atención a la experiencia emergente momento a momento y cómo nuestros movimientos reales crean el tejido social de curiosidad abierta, profundo cuidado y el coraje para ser quienes somos. Aunque las cartas fueron hechas para las reflexiones de la Aldea, han sumado profundidad y claridad a otras experiencias del Teatro de Presencia Social e incluso a otros procesos grupales.

Fuente:  Teatro de Presencia Social: El Arte de Hacer un Movimiento Real - Arawana Hayashi pág. 167

vendredi 13 août 2021

El poder sanador de la presencia encuerpada - Vasco Gaspar

Abrazando la totalidad de nuestras partes 

¿Qué sucede cuando dos aproximaciones sistémicas a nuestro sistema humano se juntan?

Esa fue la pregunta que tratamos de explorar en nuestro taller “TPS encuentra SFI” (Teatro de Presencia Social encuentra Sistemas de Familia Interna)

No de atención a sus pensamientos, solo vuelvo a su cuerpo, dice un enfoque (TPS). Hágase amigo de sus pensamientos, indague en ellos, todas las partes tienen buenas intenciones, dice el otro (SFI). Parecen opuestos y los dos son válidos en su propio contexto pero ¿podemos reunirlos? ¿Hay puntos de contacto? Si los hay y mostraremos cómo. Los dos señalan algo similar en el corazón de sus enseñanzas: la existencia de un centro sano, la creencia fundamental en que los seres humanos son naturalmente sabios, compasivos y buenos. En el TPS tendemos a llamarlo “Bondad básica innata”; en SFI usamos el término “Si mismo”, con mayúscula, para distinguirlo del “si mismo”. 

Antes de que avancemos, ¿Qué es TPS y SFI? Teatro de Presencia Social es una metodología, desarrollada por el Instituto Presencing, bajo el liderazgo de Arawana Hayashi,  para comprender la realidad actual y explorar las posibilidades emergentes futuras. El TPS puede ser practicado en el nivel individual, grupal, organizacional y en sistemas sociales mayores. No es “teatro” en el sentido convencional, sino que usa posturas del cuerpo y movimientos simples para disolver conceptos limitantes, para comunicar directamente, para acceder a la intuición y para hacer visible los puntos de apalancamiento para crear cambio profundo. Si quiere saber más sobre el TPS recomendamos revisar la página oficial o ver este corto video:

https://vimeo.com/315105362

El impacto del Teatro de Presencia Social

El Modelo de Sistema de Familia Interna (SFI) es un enfoque integrativo para la psicoterapia individual desarrollado por Richard C. Schwartz en los 1980s. Combina el pensamiento sistémico con la visión de que la mente está compuesta de subpersonalidades relativamente discretas (llamadas normalmente “partes”), cada una con sus propios puntos de vista y cualidades únicas. El SFI usa la teoría de sistemas familiares para comprender cómo estas colecciones de subpersonalidades están organizadas y ofrecen un proceso para identificar las bases de las complicaciones y lograr un mayor bienestar. Si quiere saber más sobre SFI le recomendamos ver este corto video 



o visitar la siguiente página: https://ifs-institute.com

Nuestro punto de inicio

Mi colega Dirk Bräuninger y yo somos profesores oficiales de TPS. También compartimos un interés por nuestro mundo interior y cómo todos somos moldeados de una u otra forma por nuestros eventos en el pasado. He estado haciendo una “inmersión profunda” en el modelo SFI, como un profesional certificado de nivel 3, y Dirk está haciendo su “inmersión profunda” desde el ángulo de Indagación Compasiva con el Dr. Gabor Maté, una metodología que tiene muchos puntos en común con SFI. 

Un día estábamos hablando sobre SFI y compartí con él algunos de los experimentos que he estado haciendo al reunir TPS y SFI y que estaba inspirado por el impacto que tuvo en los participantes. Lo que despertó su curiosidad y me invitó a realizar un taller introductorio sobre SFI con las personas de su red. Comenzamos teniendo diálogos y desde un taller simple de SFI comenzamos a co-crear un flujo para un programa que exploraría reunir estas dos corrientes de conocimiento en lugar de simplemente concentrarnos en SFI. Como dicen, el “viento estaba a nuestras espaldas” y la inspiración se hizo cargo de nuestras conversaciones y algo nuevo y fresco comenzó a emerger desde ese “espacio-nosotros”, algo más grande que los dos y que incluía y trascendía los dos modelos. La idea no era crear algo conceptual o académico sino realmente un laboratorio experiencial donde las personas pudieran sentir la integración de los dos enfoques en su propia piel. Dirk creó una página web y lanzamos la siguiente invitación al “mundo”:

En el mundo de hoy, a menudo nos encontramos a nosotros mismos atrapados en un flujo de pensamientos sin fin, algunas veces en bucle. Puede ser percibido como un diálogo interno continuo, no extrañamente asociado con fuertes emociones como el miedo, la rabia o la tristeza.

De acuerdo con el modelo SFI, nuestra mente trabaja como un sistema compuesto de distintas partes que nos cuentan diferentes narrativas que impactan la manera en la que navegamos por la vida. ¿Qué sucedería si combinamos el enfoque y prácticas sistémicas del TPS, que son utilizadas principalmente para hacer que los sistemas sean más visibles (o para verse y sentirse ellos mismos), con estos lentes de las personalidades o partes interiores? Eso es lo que vamos a explorar en este taller, medio día dedicado a hacer visibles nuestras dinámicas interiores y más que nada, descubrir trayectorias posibles que revelen la sanidad inherente dentro de nuestro sistema interno (también llamado Si mismo) así puede expandirse a los sistemas externos con los que estamos conectados, generando mayor bienestar para todos.

En este taller combinaremos el enfoque sistémico de Sistemas de Familia Interna (SFI) de la persona y su mente, con el Teatro de Presencia Social (TPS) que utiliza simples posturas y movimientos del cuerpo para la consciencia de sistemas sociales, para crear un espacio seguro que permita iniciar un cambio profundo.

Nuestro punto medio grupo A de alrededor de 17 personas vinieron juntas para el primer piloto de lugares tan diversos como San Francisco, Boston, Lisboa, Viena, Colonia and muchos otros. Sus antecedentes entorno a estos temas era también diverso, ya que algunas personas no conocían nada sobre SFI o TPS, mientras otras estaban muy familiarizadas con una de estas metodologías. Ninguno era un practicante de los dos, por lo menos en un nivel profundo. Esa diversidad creó en nosotros la siguiente indagación: ¿Cómo hacer algo profundamente experiencial pero al mismo tiempo que permita una introducción apropiada para los dos enfoques? ¿Cuál es la información mínima necesaria para compartir con el fin de crear un espacio seguro que permita a nuestras “partes protectoras” sumergirse de forma segura en el experimento? ¿Cómo traer algo, que sea fresco y que al mismo tiempo,  aporte algo  nuevo a cada persona?

El taller fue dividido en cuatro segmentos principales. La primera parte estuvo dedicada a la inclusión, creación de un espacio seguro que permitiera a las personas entrar en un campo social generativo común con prácticas como meditación, “duetos”, diálogos y otros. Entonces avanzamos en un corto segmento en el que hicimos una breve introducción de las dos aproximaciones de no más de 10 minutos cada una (una vez más, solo la “dosis” mínima). Después de un corto descanso volvimos por la parte más “jugosa”, donde íbamos a “sumergirnos” en nuestros sistemas y a explorar una polarización entre dos de nuestras partes con una variación de un ejercicio de TPS llamado Atascado. Esto permitió a las personas no solamente exteriorizar estas partes en una forma visible, sino que también explorar y ser testigo de la cordura, bondad básica innata, Si mismo que existe dentro del sistema. Para la mayoría fue un flujo bastante liberador y revelador. Finalmente, terminamos con una exploración de ese “espacio Si mismo” que reposa dentro de todos nosotros con un flujo inspirado en el trabajo Somático SFI de Susan McConnell y terminamos con un poema de David White (y muchas sonrisas). 

Nuestro punto final 

Después del taller recibimos retroalimentación positiva numerosa de los participantes, como las siguientes:

“Fue una experiencia muy interesante. También muy empoderadora de alguna forma. Se que no estaba planeada como terapia, pero sentí una profunda relajación y mayor claridad después. Me impresionó lo rápido que pasaron tres horas y media. Y para terminar pero probablemente lo más importante es que me sentí realmente segura en el espacio que crearon en línea. No solamente segura sino que fue realmente un lugar muy humano y cálido. Me sentí bienvenida, incluso si no conocía a nadie realmente, y tenía 0 experiencia con estos dos métodos”.  (Claudia V.) 

“Fui realmente capaz de atravesar algo atascado en un Reencuadre muy significativo y me di cuenta de una parte que necesitaba atención. Gracias por crear este espacio de reflexión y crecimiento.” (Steph. S.) 

Sentimos que hemos tocado superficialmente algo que tiene mucho potencial para ser más explorado. Aunque el TPS no estaba diseñado para terapia, puede ser terapéutico, como muchas personas mencionan normalmente después de los talleres, así que traer un enfoque sistémico como SFI puede tal vez permitirnos explorar algunas aplicaciones del TPS en los campos de la psicoterapia y sanación, ya que al invitar personas a volver a sus cuerpos en un contexto muy seguro y permitirles explorar sus sistemas con estas prácticas basadas en la consciencia, puede catalizar una integración más rápida y profunda de su mundo interior. Una exploración que continuaremos sosteniendo en nuestras mentes, nuestros corazones y nuestros cuerpos. 


Vasco Gaspar (vascogaspar.com) 

Dirk Bräuninger (dirkbraeuninger.de) 

Fuente: https://link.medium.com/DeHvVpsytib

vendredi 6 août 2021

Apoyando el trabajo de Cambio Basado en la consciencia -

“El éxito de una intervención de pende de la condición interior del interventor.” Bill O’Brien, ex CEO de Hanover Insurance

“Cualquiera puede tocar un instrumento. La nota es solamente el 20%. La actitud de quien interpreta es el 80%.” – Miles Davis, trompetista y compositor de Jazz americano

La complejidad de los desafíos que enfrentamos como sociedad requiere un nuevo nivel de consciencia personal y colectiva. Ser consciente es la clave, y entonces nos comprometemos con prácticas que cultivan nuestra “condición interior” – mente, corazón y voluntad. La pandemia global de Covid-19 nos forzó a ser vívidamente conscientes de nuestras conexiones – al compartir la incertidumbre, el dolor y la preocupación por los demás. En los Estados Unidos la pandemia, el caos político y la agitación social nos hace imposible olvidar la desigualdad y la injusticia social de nuestro país. En el momento en que vimos en los medios la escultura social de George Floyd siendo asesinado por los agentes del orden, nuestra consciencia colectiva cambió. No podemos mirar hacia otro lado y pretender que no ha sucedido. Lo que todos nosotros sabíamos pero de lo que permanecíamos distanciados se convirtió en una consciencia sentida encuerpada. Esta consciencia colectiva es la base para la comprensión y el coraje que se requiere para hacer el cambio necesario.

En los esfuerzos de cambio social basado en la consciencia, enfatizamos en la condición interior de quienes están tratando de producir un cambio, aquellos que están utilizando los métodos y las herramientas. Con el fin de utilizar las herramientas efectivamente, necesitamos nuestra presencia total y genuina. Cuando estamos conscientes de la totalidad de nuestro sistema cuerpo-mente, podemos sentir nuestro contexto con mayor precisión e intervenir más hábilmente. Nuestras percepciones son claras. Hay una coherencia interna entre nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestro entorno o contexto. Nos comprometemos con la autenticidad. La autenticidad es uno de nuestros mejores activos.

En la Danza de 20 minutos experimentamos cómo cambiar nuestra atención a la sensación del cuerpo, nos lleva fuera del mundo del pensamiento, aterrizándonos en el momento presente, en nuestra propia autenticidad. La práctica crea un anhelo de sentir nuestros pies sobre la tierra y de entrar en contacto con este recurso sub-utilizado – la inteligencia corporal. Lo que experimentamos en nuestra práctica tiene influencia en nuestra vida cotidiana. Cuando notamos que estamos atrapados en un juicio u opinión, gentilmente llevamos nuestra atención al cuerpo. Volver al cuerpo y escucharlo se convierte en una parte natural e integrada de nuestra vida cotidiana. Preguntamos, ¿qué tiene que decir nuestro cuerpo sobre esto? Nuestro trabajo demanda que traigamos nuestra presencia y atención total, incluyendo nuestro saber-corporal a nuestra experiencia. Necesitamos nuestra plena humanidad.

Aquellos de nosotros que trabajamos con grupos a menudo comenzamos las reuniones con un “chequeo”. Cada persona comparte algo sobre cómo está ese día. Cuando trabajé en el teatro, comenzábamos cada ensayo o presentación con un calentamiento. Revisábamos con nosotros mismos: ¿Qué clase de cuerpo está apareciendo hoy? ¿Cómo está mi mente? ¿Cómo está mi voz? Y entonces interactuábamos en prácticas que afinaban y entonaban nuestro instrumento. Interactuábamos en el ritual de preparar el cuerpo, el discurso y la mente para que pudiéramos desplegar nuestra mejor atención a los demás en el ensamble y para la audiencia. A menudo me pregunto porqué en el teatro, que muchos dirían que no es la vida real, ponemos tanto cuidado en prepararnos para el trabajo, cuando en la vida real con frecuencia comenzamos nuestro día de trabajo sin preparación.

Hay muchas prácticas maravillosas de encuerpamiento disponibles. Los practicantes de las artes marciales como Richard Strozzi Heckler y Wendy Palmer traen el aikido al campo del liderazgo. Miles han compartido prácticas en línea en la Conferencia de Encuerpamiento, y muchas personas han integrado métodos tradicionales como recién creados en esfuerzos de cambio personal y social. Aspiramos a contribuir con esta corriente de actividad con el Teatro de Presencia Social. A lo largo de los años he tenido el privilegio de estudiar prácticas corporales con profesores sobresalientes – yoga en el Instituto Integral de Yoga, tai chi chuan con T.T. Liang y qigong con Eva Wong. Estas prácticas han dado forma a mi vida. Pero durante las últimas cuatro décadas he practicado la Danza de 20 minutos más consistentemente. No puedo recordar de dónde vino – tal vez del tiempo que trabajé con Jamie Cunningham en Nueva York. La Danza de 20 minutos se ha convertido en mi chequeo entorno a la salud, la presencia y la creatividad.

Salud

La Danza de 20 minutos me invita a sintonizar con mi cuerpo de una manera simple, sin juicios, para apoyar mi salud – tanto física como emocional. Puedo estar tan atrapada en las demandas del trabajo y de la vida, que no me doy cuenta de que está llegando una gripa. Puedo mantener a raya el hecho que necesito sueño o estoy comiendo de más o que estoy deshidratada. Puedo ignorar un cuello rígido durante meses. Muchos de nosotros necesitamos un tiempo destinado a sentir realmente cómo nos sentimos – tanto en nuestros cuerpos como en nuestras mentes. He hecho Danzas de 20 minutos en las cuales comienzo a llorar tan pronto como me recuesto. Ni siquiera me doy cuenta que estoy sosteniendo tristeza en el cuerpo, pero las lágrimas llegan y la tristeza se integra naturalmente en mi ser e hidrata mi corazón-mente.

Muchas personas han compartido conmigo cómo la simple práctica diaria de la Danza de 20 minutos ha contribuido profundamente a su sensación de bienestar incluso a su lucidez. Para la mayoría de las personas, la práctica es placentera. A pesar de la incomodidad que muchos de nosotros vive con nuestro estrés, nuestras heridas o envejecimiento, en realidad se siente bien recostarse en el piso y permitir que el cuerpo haga lo que quiera que desee sin agenda, sin meta, sin correcto o errado. Se siente bien y honesto simplemente apreciar el cuerpo que tenemos, incluso con sus dolores y sufrimientos. Se siente bien darle atención a nuestro cuerpo, escucharlo y sentir que estamos volviendo a casa. Vivimos en el cuerpo; es nuestro hogar. Está bien volver a casa de vez en cuando.

A través de los años he encontrado personas para quienes establecer una relación amigable con su cuerpo era difícil. Es bien sabido que bailarines y atletas a menudo presionan sus cuerpos en formas que van en detrimento a su bienestar. Para otros, a lo largo de la niñez o trauma colectivo, problemas de salud, imagen social o por otras razones, el cuerpo puede convertirse en un extraño, incluso un enemigo y puede tomar cierto tiempo hacerse amigo del cuerpo. Estar con el cuerpo puede ser una experiencia poco placentera o atemorizante para algunos de nosotros. Hay muchos recursos sobre sanación somática de trauma individual y colectivo, entre ellos el trabajo de Bessel van der Kolk, Peter A. Levine, y Resmaa Menakem. Podemos aprender a trabajar con emociones dolorosas entorno al racismo, la identidad de género y el conflicto mientras viajamos hacia la comprensión y la integración. Algunos de nosotros necesitamos ayuda adicional para establecer confianza en nuestros cuerpos. 

La Danza de 20 minutos ofrece el tiempo, el espacio y la posibilidad de instalarse en una relación no agresiva y amigable con el cuerpo. Nos beneficiamos de dejar ir los juicios, críticas, disgustos y decepciones relacionadas con nuestros cuerpos. Cuando practicamos regularmente nos volvemos más gentiles y amables con nuestros cuerpos. Seguimos por la vida con la coherencia básica entre nuestro cuerpo y mente. Apreciamos nuestra propia autenticidad, que trae un profundo sentido del ser y del bienestar.

He hecho miles de Danzas de 20 minutos durante estos últimos cuarenta años y he presenciado a miles de personas practicando y nunca he visto ni oído a alguien que use esos 20 minutos para tensionarse más, sentir más aflicción o mayor dolencia. Las personas se acercan a lo que es un poco más cómodo, un poco más abierto y personalmente más coherente. Con algo de tiempo y poca estructura, las personas van hacia la salud y la sincronización natural del cuerpo y la mente. Podríamos hipotetizar que ya que el sistema cuerpo-mente naturalmente quiere moverse hacia la salud e integración, tal vez esto es cierto también para sistemas sociales. Quizás el anhelo más íntimo de familias, equipos, organizaciones y comunidades es avanzar hacia una sensación de totalidad y salud. Si es así, ¿cuáles son las condiciones que facilitarían que este movimiento suceda?

Presencia

Podemos ver y sentir cuándo las personas con las que estamos hablando están arraigados en sus cuerpos. Podemos sentir si están conectados a la Tierra y presentes para sus propias emociones. Y podemos decir cuándo estamos alrededor de “cabezas parlantes” que están desconectadas del cuerpo, de la tierra y del más profundo sentido de saber. Podemos sentir ese vacío en nosotros mismos y en los demás. Instalarse en el cuerpo trae una sensación natural de simplicidad y claridad. Podemos estar más en contacto mientras nos sentamos en reuniones, parados frente a nuestros clientes, caminando hacia nuestro auto. Comenzamos a prestar más atención, apreciar los colores cambiantes de las hojas o la resonancia emocional detrás de una queja de un colega. Sin fijar el cuerpo, le permitimos avanzar hacia la salud y la integración. Contactamos nuestra coherencia innata como un ser humano, una sensación de que todo está bien. La vida puede ser caótica, pero aún podemos experimentar la lucidez subyacente de estar presente en el cuerpo en el momento.

Nuestro cuerpo siempre está comunicando a otros. Nuestra sensación de presencia comunica. La presencia, una sensación de ser, es el resultado de un cuerpo y una mente sincronizados. Y podemos sentir esta sensación de presencia encuerpada en las personas. Podemos decir, “esa persona se siente genuina”. Está arraigada, conectada con la Tierra, y presente en su propia sensación más profunda de cuerpo-saber. Se siente confiable y disponible. La parte de teatro del Teatro de Presencia Social nos recuerda que siempre estamos representando y visibles a otros ya sea que seamos o no conscientes de esto.

Creatividad

Descansar en no saber, en un espacio abierto, es el terreno de la creatividad. La Danza de 20 minutos puede llevarnos a contactar con nuestro potencial creativo. La práctica de no manipulación y espontaneidad puede comenzar con la Danza de 20 minutos. Gestos frescos y genuinos surgen naturalmente cuando practicamos dejar ir nuestros pensamientos, planes y metas. Lo que a menudo bloquea nuestra creatividad es la limitación del hábito. En la Teoría U, “descargar” es la palabra que describe una tendencia a proyectar nuestros hábitos y experiencias pasadas sobre nuestra realidad actual. El cambio basado en la consciencia demanda que suspendamos esta barrera de pensamiento orientado al pasado y abramos la posibilidad de que podamos sintonizar en el futuro emergente. Esta actitud de apertura al futuro que no conocemos aún es una definición de creatividad.

La experiencia de naturalidad del gesto puede también ser transferida a la creatividad en palabras. Mi colega Ricardo Dutra y yo hemos viajado y trabajado juntos en múltiples proyectos. El comenzó a escribir un haiku al final de cada Danza de 20 minutos diaria y así tiene un artefacto de la práctica. El movimiento, por supuesto, simplemente aparece y desaparece en el espacio. Viene y va. Sin embargo deja un eco, un perfume, una sensación que puede ser capturada en un corto poema. Un haiku es un poema tradicional japonés de tres líneas que celebra la experiencia inmediata. Su forma es altamente refinada, pero podemos disfrutar el espíritu de haiku manteniéndolo simple, al permitir que surjan tres cortas frases. Yo también comencé a escribir poemas de tres líneas en mi diario al final de la práctica. La primera línea surge de una evocación de la Danza de 20 minutos del día. Describe un momento en la práctica – algo que hice. La segunda línea describe un sentimiento. La tercera línea une a la primera línea con la segunda. Esta tercera línea a menudo es una sorpresa. Podría intentarlo. La Danza de 20 minutos provee un entorno espacioso desde el cual el poema surge por sí mismo, sin esfuerzo. A continuación algunos de Ricardo y míos:


Adelante y atrás
Dando la bienvenida a este momento
La sanación de hoy

Agotamiento profundo
¿Le importaría decir algo?
Escuchar

Tierras festivas
De atención dispersa
Reunir

Llamado de cuello y cabeza
Estoy aquí esperando
Un secreto

Vivir tristeza
Abre ligeramente una grieta
De brillo

No puedo resolver
Caer rápidamente
En un sonido de risa 

La Danza de 20 minutos celebra el cuerpo como un órgano sensorial. Con el fin de comprender profundamente nuestros contextos sociales u organizacionales, necesitamos un buen mecanismo sensorial y así poder escuchar con sensibilidad y observar con ecuanimidad. Vemos con nuestros ojos y escuchamos con nuestros oídos, pero la sensación-sentida, o resonancia, desde lo que vemos y escuchamos es sentido en nuestro sistema cuerpo-mente entero. Sentir es tanto externo como profundamente interno. Miramos afuera al mundo y recibimos visiones, sonidos, olores. Pero la experiencia de esas visiones, sonidos y aromas es profundamente personal y encuerpada. Aunque esta sensibilidad es natural – somos naturalmente resonantes con nuestra experiencia – la habilidad para sentir puede ser cultivada y fortalecida. Hoy, más que nunca, necesitamos esa capacidad.

Al estar cada vez más sintonizados con los cambios sutiles en sentir lo que se manifiesta en el cuerpo, cultivamos el órgano sensorial. Nuestra condición interna incluye confiar profundamente en nuestra habilidad para comprometernos en nuestras percepciones sensoriales. Al suspender los lentes habituales a través de los cuales filtramos nuestras percepciones, podemos ver, escuchar, oler, saborear y tocar con frescura y franqueza. Podemos experimentar el mundo directamente. Nuestra sabiduría reposa en la resonancia natural entre nuestro ser interior y los fenómenos exteriores.

Fuente:  Teatro de Presencia Social: El Arte de Hacer un Movimiento Real - Arawana Hayashi pág. 102

vendredi 6 octobre 2017

Lo que el cuerpo nos dice sobre liderazgo - Art Kleiner

En esta entrevista, los innovadores en teatro de presencia social Otto Scharmer y Arawana Hayashi describen cómo desarrollar sus habilidades gerenciales mediante la consciencia física.

Una y otra vez, los ejecutivos sénior son desafiados para trascender sus limitaciones personales. Esto se relaciona con frecuencia con la forma en que su comportamiento es percibido. Pueden ser bruscos con las personas, o de alguna forma desorganizados o se distraen fácilmente o pueden comportarse fuera de su profundidad de alguna otra forma. Ellos descubrieron que deben cambiar si esperan mantener la lealtad del resto de la compañía. Deben aprender a comunicarse y tomar decisiones en formas nuevas que pueden sentirse incómodas al comienzo.
Para crecer en este camino, los líderes necesitan pensar sobre ellos mismos en términos de la persona total: el intelecto, las emociones, las relaciones e incluso - o tal vez especialmente - el cuerpo físico. Este es uno de las revelaciones inherentes a la forma de intervención organizacional conocida como Teatro de presencia social (SPT). Con raíces en la práctica contemplativa, coreografía de danza y trabajo de cultura organizacional, esta práctica está generando comprensiones sobre la naturaleza de la destreza gerencial. Da a los líderes una manera de pensar sobre las relaciones que han formado en la compañía entorno a ellos, su propio rol inconsciente al reforzar esas relaciones - incluso si son destructivas- y el ejemplo que como líderes establecen para otros. Todos estos elementos tienen que adaptarse y cambiar al unísono.
Una sesión de teatro de presencia social es como una escultura humana, en la cual los miembros de la organización se acomodan como un modelo del sistema en el que trabajan. Ellos son asignados para hacer parte del escenario complementándose, y pararse y moverse de formas que evocan las tensiones no habladas pero reales y las conexiones de la empresa. De repente, ellos ven quién no está comunicándose con quién - pero necesita hacerlo - , que supuestos aliados - que reclaman compartir los mismos objetivos- realmente se oponen unos a otros, y dónde los puntos de aislamiento y frustración evitan el trabajo de alto desempeño.
Existen muchos métodos similares al teatro de presencia social, desde los métodos de psico-drama desarrollados por el psiquiatra Austríaco Jacob L. Moreno a comienzos de 1900. Hoy, C. Otto Scharmer y Arawana Hayashi son prominentes entre los investigadores en el campo. Scharmer, originario de Alemania, es un conferencista sénior en MIT y profesor en el Programa Mil Talentos en la Universidad Tsinghua. Es el autor de Teoría U: Liderar desde el Futuro a medida que Emerge (Berrett-Koehler, 2009, rev. 2016), que plantea una teoría de la transformación del liderazgo basada en la relación entre la consciencia y la acción. Hayashi es coreógrafa y acharya (profesora) de meditación afiliada con la tradición Shambhala del Budismo. Pionera en el uso de la consciencia coroporal para facilitar el desarrollo del liderazgo, está acreditada como la principal desarrolladora del Teatro de Presencia Social. 
Scharmer y Hayashi son co-fundadores del Instituto Presencing, una red de investigación de acción global creada con, entre otros, Peter Senge, el teórico influyente en aprendizaje organizacional. Scharmer y Hayashi también co-crearon - junto con otros seis - un MOOC (curso en línea abierto y masivo) en MIT llamado Liderar desde el Futuro Emergente, diseñado para personas que buscan estar en la vanguardia de la transformación profunda ambiental, social y personal. El curso ha atraído 100.000 usuarios registrados desde 2015. Scharmer y Hayashi se encontraron con estrategia+negocios en el MIT en Cambridge, Mass., a finales del 2016 y actualizaron la entrevista con nosotros a mediados del 2017.
S+B: El interés actual en intervenciones profundas personales como el teatro de presencia social, sugiere que los líderes están comenzando a darse cuenta de que no están equipados para los desafíos que están enfrentando. ¿Son esos desafíos realmente más difíciles de lo que eran en el pasado?
SCHARMER: Ciertamente hay un alto nivel de globalidad y de interdependencia. Los negocios y los gobiernos colectivamente crean resultados que nadie desea - en términos de destrucción ambiental o inequidad económica. Las personas están agotándose, o sienten profundamente una falta de conexión real o ansiedad. Ya sea que sea diferente o no, quienes toman las decisiones son conscientes de la necesidad de un nuevo enfoque para los negocios y el gobierno. Pero ellos no saben exactamente cómo cambiar su enfoque y las escuelas profesionales no enseñan competencias personales necesarias para enfrentar estos desafíos exitosamente.
Por ejemplo, el gobierno de Escocia, que es considerado innovador en prácticas del sector público, está tratando de enfrentar el problema de inequidad en los ingresos en sus comunidades cambiando la manera en la que se prestan los servicios. Los representantes del gobierno van directamente a las comunidades locales y ayudan a activar la capacidad de las personas y grupos que viven allí. El programa es llamado proceso de desarrollo de comunidad basado en activos - (ABCD). ABCD requiere prácticas complejas de desarrollo de comunidad - en lugar de cada agencia de gobierno operando en un silo y gestionando sus grupos locales directamente.
Dos nuevas habilidades son requeridas para lograr esto: Una es reunir a la clase correcta de grupos de interés en cada comunidad local: organizaciones no-gubernamentales, negocios, gobierno. La segunda es aplicar técnicas de proceso y liderazgo que permitan que todos estos grupos de interés trabajen juntos efectivamente, enfocados en el bienestar de cada uno en el sistema, no solo su silo.
S+B: Algunos líderes tienen madera para esto. Pero estamos hablando sobre ampliar la habilidad hacia un grupo de personas más amplio.
SCHARMER: Es exactamente eso. Uno de los problemas centrales del liderazgo, particularmente en Estados Unidos es que es visto como un atributo de individuos. Debe ser visto como la capacidad de un sistema para percibir y realizar posibilidades emergentes futuras. En otras palabras, es necesario activar la capacidad colectiva de liderazgo. Si usted es un ejecutivo de negocios, por ejemplo, no puede ser exitoso sin influir en el comportamiento de sus grupos de interés dentro y fuera de la compañía. Muchos de ellos no pueden ser controlados mediante su jerarquía. Esto significa que el mecanismo más importante que tiene es la calidad de sus relaciones. Se construyen mediante una calidad alta de escucha y de conversación. Las llamadas habilidades suaves son incluso más relevantes cuando se trata de actividades globales complejas.
Si nosotros, como sociedad, continuamos atravesando disrupción, entonces estas habilidades son esenciales. Sistemas mayores serán reinventados frente a las crisis ecológicas, lo económicas y políticas actuales. También es discutible la crisis espiritual: las personas se sienten desconectadas de ls posibilidades de futuro. Experimentan esta desconexión como fatiga, depresión y tal vez el riesgo de suicidio. Los viejos modelos de negocios, que en muchos casos están basados en innovación marginal continua, no funcionarán en este contexto. Los líderes de negocio necesitan dar un paso atrás, mirarse a sí mismos y su realidad actual desde nuevos ángulos y entonces prototipar nuevos enfoques. Para esto es para lo que hemos usado el teatro de presencia social

Un Mapa de Experiencia Emocional

S+B: ¿Cómo define teatro de presencia social?
SCHARMER: Es un método para ayudar a las organizaciones y sistemas sociales más amplios, para contactar con el conocimiento que ya tienen sobre las estructuras interpersonales profundas, que impiden que el cambio real suceda. No es el único método, pero es uno que hemos encontrado muy efectivo. Los líderes de negocio con frecuencia carecen de un mapa de la experiencia emocional en una situación - quién está en el centro, quién es ignorado, dónde están los puntos ciegos. El Teatro de Presencia social crea un mapa compartido que las personas pueden usar como un punto de referencia al visualizar algunos de los temas sistémicos más profundos que inhiben el progreso. Las personas sienten una conexión emocional más fuerte hacia el sistema como un todo. El método muestra dónde los grupos están bloqueados hoy, dónde podrían estar mañana y cuáles son problemas reales para pasar de aquí a allá.
HAYASHI: Les pedimos a los individuos involucrados en una situación dificil que entren en una habitación y expresen su parte en ella haciendo una forma con su cuerpo. Ellos no se representan a ellos mismos - son voluntarios que representan otros roles, incluyendo personas clave en la organización, departamentos y categorías de personas como proveedores, miembros del sindicato y clientes.
Después de que el primer participante toma su postura en la forma corporal que ha escogido, preguntamos "Si la forma de tu cuerpo tuviera que decir algo sobre esta persona, ¿qué diría?" La respuesta es una oración desde la perspectiva del rol que está representado: "yo solo me estoy instalando en esta compañía". O "no sé a dónde mirar". O "Hay una sensación devastadora." O "Estoy muy lejos de todos e ignorado."
Entonces entra la segunda persona, encuentra un lugar en la habitación relativa a esta primera persona, hace su forma corporal y ofrece una oración. La siguiente y la siguiente. Cada uno debe tomar una decisión sobre qué tan grande o pequeño ser, y qué nivel vertical ocupar. Pueden pararse en una silla si así lo quieren, tumbarse en el suelo o sentarse en el medio. Ellos deciden cuál es su lugar en la escultura, dando un sentido profundo de su experiencia, soltando pensamientos o planes, y permaneciendo en un espacio abierto de no-saber y de posibilidad.
Muchos pensamientos están surgiendo y tratamos de suspenderlos - esto es, considerarlos y soltarlos sin reacción o juicio. Les pedimos a los participantes sentir su cuerpo físico, el espacio en el que están y sus relaciones entre ellos, sin mucho análisis. Tarde o temprano, en algún lugar de la escultura, alguien comienza a moverse. Pueden estirarse o ajustar su forma, o talvez, moverse hacia alguien más y poner una mano sobre su hombro. No se puede predecir cuál podrá ser ese primer movimiento, pero pone en movimiento a todos los demás. Todos se mueven un poco y entonces se cristalizan en otra escultura, con diferentes posiciones. El cambio está basado en un saber corporal más que en un saber de la cabeza. Esta nueva escultura ofrece revelaciones, sorpresas y más claridad en las posibilidades para el cambio.
S+B: ¿Porque se han hecho más conscientes de ellos mismos?
HAYASHI: Tal vez. Tal vez es que ellos son un poco más honestos. O tal vez ellos están simplemente expresando su propio sentido de afecto y aprecio por la vida.
Terminamos pidiendo a cada uno de ellos que diga una frase, desde su nueva forma corporal y su lugar en esta segunda escultura social. Después de que cada uno habla, los otros pueden dar parte pero solamente con percepciones directas de lo que vieron, percibieron o hicieron."Cuando vi que giraste, sentí rabia" o "Vi que el cliente se movió muy rápido hacia la periferia". Esperamos hasta que este reporte es completo, y entonces conducimos un diálogo abierto sobre lo que sucedió y lo que significó.
S+B: ¿Qué le dicen las formas y el movimiento de los cuerpos?
HAYASHI: Una cosa que amo del trabajo: es hermoso. Gran parte de las personas no tienen ningún antecedente en danza. Pero hacen gestos y formas que expresan tan profundamente lo que es ser un ser humano con otras personas. Puede sentir lo terrenal de las personas, qué tanto asisten a otros, cómo se están escuchando unos a otros - o no. No es como una interpretación literal del lenguaje corporal, donde un tipo de movimiento se supone que significa fuerza y otro significa debilidad, o lo que sea. Tiene más que ver con la calidad con la que cada persona hace su gesto y luego espera en su forma. La escultura total le dice tanto sobre lo que es ser un ser humano en una organización con otros, entonces, con algo de suerte, la escultura final le muestra algo más sano, saludable y bien conectado.

Una compañía toma el escenario

S+B: Ustedes trabajan con la mujer del negocio del vestuario Eileen Fisher, usando el teatro de presencia social para llegar a una comprensión de los problemas de liderazgo de la compañía. ¿Qué sucedió?
HAYASHI: Algunos de nosotros en el Instituto Presencing llegamos a saber de esta compañía hace unos años cuando Eileen [fundadora de la compañía epónima de US$300 millones] quería hacer algunos cambios. Ella estaba llegando más al público en términos de sustentabilidad, y sentía una necesidad de mayor énfasis en el desarrollo personal y bienestar de todos sus trabajadores.
SCHARMER: Habían algunos puntos ciegos en la compañía. Algunos departamentos eran energéticos y creativos, mientras otros estaban menos comprometidos, incluyendo algunos relacionados con servicio al cliente y experiencia del consumidor.
HAYASHI: La compañía condujo una sesión de teatro de presencia social en la cual las personas reflexionaron sobre sus relaciones con Eileen Fisher como también sobre sus relaciones con los clientes. Después del taller, Eileen se comprometió más en hacer que el desarrollo personal no solo estuviera disponible, sino que formara parte de la cultura organizacional de tal forma que afectaría a todos. Ella ya estaba haciendo algo de esto intuitivamente, pero ahora había un número de pequeños cambios. Por ejemplo, hacían pausas en las reuniones para momentos de silencio, mantenían jornadas de percepción a lo largo de su cadena de suministro - en la cual- equipos de empleados visitaban a los proveedores para entender mejor cómo trabajaban, comenzaron a referirse a los clientes explícitamente como su comunidad. Y así. También expandieron la comunicación sobre valores culturales con todos en la compañía, desde los empleados IT hasta los vendedores de las tiendas.
Más recientemente, hicimos un video sobre este trabajo con Eileen, e hicimos otra sesión de teatro de presencia social con Antoinette Klatzky, la co-fundadora y directora ejecutiva del Instituto de Liderazgo Eileen Fisher.
Ella y otros allí habían creado un curriculum para el Lab de Aprendizaje, un centro de aprendizaje permanente patrocinado por el instituto y desde ese momento renombrado como Eileen Fisher LifeWork. El curriculum incluía meditación y prácticas basadas en arte, para sacar a la persona total. Lo habían ofrecido no solo a los empleados de tiempo completo, sino que también a otros trabajadores en las compañías de los proveedores de Elen Fisher. Pero las personas no parecían estar interesadas en el curriculum en la forma que ella esperaba que lo estarían.
Así que reunimos a un pequeño grupo de personas para una sesión de teatro de presencia social, para mirar las relaciones entre las partes de la compañía y la misión del Lab de Aprendizaje. Mientras la escultura se desplegó, algunas personas se posiconaron más cerca al centro, lo que incluía estar más cerca de la persona que representaba a Eileen, mientras otros se alejaron, hacia la periferia. Y algunas de las figuras periféricas estaban acostadas sobre el piso, no tan fáciles de alcanzar, sin que realmente cuidaran de ellos mismos. Había mucha tristeza que salía a la superficie, producida por la forma en que este grupo de personas se había acomodado. Parecían un poco oprimidos, como si no tuvieran un lugar real en la empresa. Entonces la escultura cambió, moviéndose a la siguiente fase, representando un futuro potencial, y cada uno se acomomdó en un patrón general más cohesivo.
Cuando Eileen vió a los caracteres representando a ella misma y a sus empleados, dijo qué tan duro trabajaban, pero también qué tan limitados podrían estar. Su compromiso continuo con el bienestar de los empleados de la compañía fue fortalecido. Hubo nuevas comprensiones sobre cómo comunicar las ofertas del Lab de Aprendizaje a las personas dentro de la compañía y a la comunidad más amplia.
S+B: Encuentra que cada organización es diferente, o surgen repetidamente los mismos patrones y dinámicas?
SCHARMER: Estamos investigando esa cuestión ahora mismo. Hay algo único sobre cada organización, pero hay también patrones recurrentes que queremos establecer como arquetipos.
HAYASHI: Algunas de las dinámicas que implican la atención del liderazgo parecen universales. Hicimos un teatro de presencia social recientemente con una compañía multinacional. Dos empleados sénior que habían sido asignados a roles en el extranjero estaban en la periferia aislados. Nadie tenía esta intención, pero eran ignorados y no se les daba tanto apoyo como ellos lo necesitaban. Sucedió de forma tan pequeña, pero los atascó completamente. Y entonces todos en la compañía estaban tan centrados en su pequeño grupo que cuando vieron la escultura fue sorprendente ver cuán grande era el sistema total que representaba.
SCHARMER: Algunas veces estos patrones se hacen claros solamente en retrospectiva, mucho después de que la sesión ha terminado. Trabajé con el sistema de salud Danés, que estaba atravesando un proceso de regionalización, pero sin el mecanismo de coordinación necesario. El ejercicio de teatro de presencia social reveló hospitales compitiendo por recursos con mucho interés propio y no mucha confianza. Los participantes vieron esto, y se dieron cuenta que si querían colaborar y compartir recursos, necesitaban un proceso central que se centrara más en los pacientes.
Dos meses después, volvieron a mapearse ellos mismos con otro teatro de presencia social. Ellos vieron que necesitaban conectar más efectivamente no solo con pacientes en el hospital, sino con otros miembros de la comunidad. Necesitaban ir más allá de tratar al enfermo, hacia fortalecer su habilidad para proveer salud y bienestar. Al ver esto juntos, el grupo creó no solamente un mapa compartido de lo que estaba sucediendo actualmente, sino también una visión compartida del futuro que querían crear.
HAYASHI: Algunas de las cosas más reveladoras son las conexiones inesperadas que las personas hacen. La palabra teatro, derivada del Griego para mirar, significa un lugar donde algo significativo puede ser visto. Aquí, vemos cómo nuestras pequeñas acciones como líderes ponen en movimiento estructuras sistémicas mayores que mantienen a algunas personas arriba y a otras abajo en formas que no necesariamente teníamos planeado, que marginalizan y excluyen y desprecian a veces a las personas.

El conocimiento en el cuerpo

S+B: Mencionó un sentimiento de tristeza que salía a la superficie. ¿Eso ocurre en la mayoría de las organizaciones con las que trabaja?
HAYASHI: En casi todas estas sesiones, hay una acumulación de poder revelado, donde algunas personas conectan y otras son excluídas. Se siente qué tan contraproducente es tener algunos miembros marginados. En un teatro de presencia social que hicimos sobre compromiso joven con deportes y clubes, la escultura resalto la división social entre los jóvenes con recursos y los jóvenes con bajos ingresos, particularmente minorías. Usted podía ver cómo las personas habían hecho pequeñas elecciones durante años que adicionaron a un quiebre increíble entre aquellos con acceso a estos servicios y aquellos sin acceso.
En una de las discusiones, después de que las personas hablaron sobre la necesidad de diseñar un mejor resultado, uno de los hombres dijo, "tal vez el duelo colectivo debería ser el resultado. Tal vez el reconocimiento desgarrador de la desigualdad social nos motivará a comprometernos realmente y hacer algo". Esto es importante, pienso, sentir colectivamente el corazón roto de una forma que nos lleve a salir de nuestras zonas de confort. No pienso que la tristeza sea negativa. Es una emoción humana que cuidamos.
En otra compañía, el liderazgo era todo igual sobre el papel, pero un pequeño grupo se ponía a ellos mismos en cierta clase de centro de poder y otras personas se sentían desconectadas, no podían resolver cómo obtener influencia. El ejercicio de teatro de presencia social, lo dejó claro. Una de las mujeres en la sesión me dijo, "fue un sentimiento triste y poco placentero, pero en realidad me dio fuerza y claridad". Ella estaba entre aquellos que se sentían excluidos, ella dijo ahora que podía comprender cómo encajar en las dinámicas del equipo de alto liderazgo.
S+B: ¿Existe una conexión entre la consciencia física del cuerpo de un ejercicio como este y la habilidad para avanzar emocionalmente?
HAYASHI: Eso creo. Hay mucha investigación ahora sobre inteligencia emocional, pero muy poca sobre el conocimiento inherente en el cuerpo. No es solo sensación, es conexión con otras presonas y con el presente. Es tan fácil perder esa presencia, estar perdido en pensamiento y completamente desconectado de nuestro ambiente. Su cuerpo está caminando hacia el carro en un parqueadero, pero su mente está pensando sobre lo que sucedió ayer, y esas dos sensaciones no están sincronizadas. No nota la luz o las personas paradas cerca, o cualqueir cosa sobre su entorno. Y eso puede disminuir su habilidad para actuar.
Experiencias como el teatro de presencia social apuntan a nuestra interconexión y al hecho de que siempre somos parte de un cuerpo social. El cuerpo en sí mismo es un órgano de percepción. Las señales que recibe son un poco como lo que Eugene Gendlin, el autor de Focusing [Everest House, 1978], llama el "sentido percibido": una cualidad de conocer lo que se extiende más allá de los cinco sentidos hacia la consciencia del cuerpo. En este momento, en este edificio de oficinas, el aire y la luz tienen una calidad particular. Sería diferente si fuera una mañana en una playa, o si estuviera entrevistando otras personas. Sería una textura diferente, una calidad diferente, incluso si las palabras fueran exactamente las mismas.
Esta forma de traer al cuerpo en la conversación no es tan cómoda para algunas personas. Pero tal vez, cuando es exitosa, es exitosa porque no es cómoda. Las personas no saben cómo mentir o cubrirse en este reino, y tienen que estar con la mente-abierta y dispuestas a exigirse a sí mismos, para estar en conexión directa con los demás.
El cuerpo tiene una voz. Cuando permite que esa voz hable, incluso por 20 minutos de su día, cambia las cosas que nota. Llamamos a esto encarnación: la sensación de que vive en un cuerpo particular, sobre este gran cuerpo Planeta Tierra, y es donde usted comienza cada día. Esa consciencia afecta sus relaciones y su toma de decisiones. Si está desconectado de su propio cuerpo, pienso que estará desconectado de su cuerpo social también y de las personas a su alrededor.
S+B: Cuéntenos sobre la Teoría U y cómo encaja.
SCHARMER: La Teoría U es básicamente el arco a través del cual las personas viajan cuando están transformando su comprensión y su capacidad para la acción - cuando ellos trascienden fronteras o van más allá de su zona de confort. Es también una forma de entrenarse a sí mismo para dar atención a las semillas del futuro que ya están residiendo en su ambiente. 
Hay tres etapas principales, cada una involucra diferentes grupos de actividades. La primera etapa es percibir: ver el sistema en el que está más claramente, de tal forma que pueda liberarse a sí mismo de sus viejas suposiciones y hábitos. Todos los líderes están sentados en burbujas. Entre más poderosa la organización, entre más alto esté, más fuerte la burbuja que requiere trascender. No puede verse a sí mismo claramente o reinventarse a sí mismo de otra manera. También llamamos a esta etapa "dejar ir": liberar sus viejas formas de pensar.
Hay muchas formas de hacer esto. Por ejemplo, puede ir a los márgenes de su sistema, los lugares dentro de su influencia pero fuera de su zona de confort, y suspender sus hábitos de pensamiento. Escuchar con su mente y corazón abierto. Acceder a la sorpresa que siente. Puede reflexionar colectivamente utilizando técnicas como el teatro de presencia social, planeación de escenarios, sesiones narrativas, diálogo e intervenciones sociales. Con cualquiera de estas, crea un mapa conceptual nuevo de su situación que muestra los sistemas más claramente y también cómo cada persona los ve.
La segunda etapa, después de percibir, es presenciar: conectar con un nivel más profundo de su propio conocimiento y aspiraciones. Es donde usted desarrolla la historia del ego y las historia del futuro del que quiere ser parte. Uno de los mecanismos más efectivos usados para activar este nivel más profundo de conocimiento es la quietud intencional - como individuo o en un grupo.
La última etapa es hacer prototipos para la nueva actividad o aprender haciendo. Esto incluye prácticas de pensamiento de diseño, en las cuales innova un nuevo producto o enfoque social y aprende de él. Cuando cambia el organigrama de su compañía o introduce nuevos tipos de oferta, o se muestra diferente en el mundo, está en esta etapa. Algunas veces, lo llamamos "dejar llegar", como permitir que una nueva forma de operar venga al mundo.
S+B: ¿Porqué la mayoría de los líderes no quisieran pasar directamente a la etapa de prototipado, en lugar de tomar un desvío a través de la percepción y la presencia?
SCHARMER: Si comienza con prototipado, simplemente continúa recreando de nuevo sus viejos modelos mentales, más de lo mismo. Si enfrenta una situación real de disrupción, necesita poner más esfuerzo en salir de su propia burbuja y sumergirse a sí mismo en los lugares de mayor potencial.
S+B: Después de todos estos años de diálogo, intervenciones en sistemas como la Teoría U, y otras innovaciones en el aprendizaje organizacional, uno esperaría ver un incremento en la competencia de liderazgo general en el lugar de trabajo. ¿Piensa que esto está pasando?
SCHARMER: Es una gran pregunta para todos nosotros, y la respuesta es profundamente confusa. Cuando usted mira solo lo que los medios nos están reflejando a nosotros sobre nuestra sociedad y cómo ésta es liderada, nos ve retrocediendo. El sistema más viejo de negocios y política social fue, en efecto un sistema de confusión con las mismas viejas rutinas institucionales. Ahora esas instituciones principales son desafiadas por fuerzas disruptivas a gran escala: globalización y una ola sin precedentes de refugiados, cambios tecnológicos, movimientos de populismo político y las nuevas realidades del cambio climático.
La respuesta alternativa es girar hacia los problemas como oportunidades de aprendizaje colaborativo: inclinarse hacia el futuro emergente, estar abierto a prototipar nuevos enfoques y cultivar mejores relaciones entre fronteras institucionales y sectoriales. Si este es nuestro modelo de liderazgo iluminado, entonces ha habido un progreso tangible. Hay todo un paisaje de relaciones colaborativas basadas en estos principios que vemos surgir en todo el mundo. Este movimiento encarna un cambio en el campos social desde "la consciencia ego-sistema" hacia la consciencia ecosistema. Personalmente, pienso que este cambio sutil puede ser el evento más importante de nuestro tiempo. Métodos como el teatro de presencia social hace que este cambio sea visible y factible en el nivel de grupos organizaciones y sistemas sociales más amplios.

Perfil del autor:
Art Kleiner es editor en jefe de estrategia + negocios
Fuente: https://www.strategy-business.com/article/What-the-Body-Tells-Us-about-Leadership?gko=f5217